La Coctelera

rociomedina

"Chic By Accident"

Categoría: Ayudante de Mago

14 Noviembre 2006

Ayudante de Mago 15

Querid@s Tod@s:

Quiero confesaros que ayer un amigo mío se enamoró...

El Amor es bonito; es como un tango arrumbado arrastrando zapatos de Gardel y Goyeneche por la pista del baile de “Esencia de Mujer”...

Suenan los violoncelos y los violines; al fondo, una flauta travesera se deja asomar en el vacío que deja el paso muerto entre el aire y el perfume. Y un saxo viejo, se asoma a luz apagada de ciudad, y bufonea a la atmósfera atrapada entre la rutina y el deber, ahogando el espíritu que quiere salir como las corcheas salen del pentagrama cuando son tocadas...

Dicen que el Amor también es dolor y que con él, nuestra esencia se perfila en el éter del paraíso de los sueños; y se adentra dentro del caotismo de nuestra propia vida, y ya nada tiene sentido sin él...

Y la muñeca vaga sola en el desconsuelo del desierto, plagado de cosas muertas, encontrando un hito de vida... Y la vida se esconde, jugando al juego de ser descubierta, detrás de las dunas de arena y de dolor. La sangre brota con fuerza del alma humana y salpica la hendidura de los mendigos del amor, y ya nada, pero nada, deja de estar más vivo que entonces...

El Amor llega impulsando la vida que nos queda con un paso hacia delante, cargada de oxígeno puro, desechando las miserias ajenas y relativizando las cosas buenas de cada quién...

Y renace un bálsamo tranquilo en las guaridas de aguas congeladas, y los prados del misterio, florecen eternos en la eterna lágrima vertida por las emociones conjuntas. Los cafés del antiguo París asoman en una memoria retórica cargada de momentos cosmopolitas y urbanos que nos llevan hasta allí...

Y surge en nuestra mente aquella melodía de “La Leyenda del Beso” tocada a guitarra de cuerda y madera antigua de esas que se apegan a la retina del recuerdo de algún cubil moruno y encalado...

Y todos, sin excepción; vagamos sin rumbo por los senderos plagados de amazonias, en algún lugar alejado del mundo, en algún escondite terrestre o divino, parecido a la “La duna de Pyla”; ese chiribitil escondido entre un bosque y el mar...

Y aquel lugar que ya no tenía sentido cubierto de tierra barrida y hojas tristes, que desgarraban acordes lentos y llorones con una suavidad enternecedora bajo un cielo gris y gravoso; bajo un cielo negro cargado de un blanco aún sin derretir, deja de ser un proscrito que aturde la tarde y las riveras secas de violetas opacas...

El Amor llena el alma de aquellos recuerdos de algodón de azúcar, de las niñas de vestidos bordados y rebecas de punto, que se quedan quietas para no manchar de arena sus zapatos nuevos y brillantes de charol.

Y con él, con el Amor digo; todos divisamos esa enorme casa de piedra rústica y cuarteada donde la cal se recuesta en el suelo a dormir la siesta tardía, y deja ver los cantos de su construcción a medio pelar; sin nadie más que él y tú, que ella y tú; y los pajitos del tejado que aparecen ágiles, y que ayudan a las ardillas juguetonas a afanarse en sus falsas repletas de nueces y castañas...

En cambio, cuando no se está enamorado; las hojas empiezan a caer con rapidez, mientras la mesa de jaspe del jardín se llena de tonos anaranjados y muertos. Entonces, el aire flota acariciando como que te quiere, pero como que no... La inercia de los sentidos te hace vivir otra vida distinta a la que quieres en verdad; y esa mansión comienza a oler a museo antiguo, a humedad cubierta de cuadros desgastados de tiempo, y no de pincel y espátula, y de historias vagas... Y la música más triste del mundo se coloca sola en un polvoriento tocadiscos que emerge entre el silencio y la carcoma, y se abre paso entre la espesa noche que cae fuera, cubriendo el mundo de olor a narcisos, cidra y a almizcle blanco, decantando los perfumes de edición limitada de las boticas familiares de los perfumistas de la Francia antigua...

Pero cuando te enamoras, las cortesanas arrinconan sus labios de carmín corrido detrás de la barra del ponche agrio, y sus caras de blanco acartonado se derriten al sudor del pasado, recostando su recogido angosto y turgente de alfileres de nácar y perlas, hasta que el metrónomo viejo comience a sonar de nuevo con la melodía del desamor...

El amor trae la “Rapsodia sobre un tema de Paganini” que siempre convence de que la vida puede ser hermosa a pesar de correr muy deprisa.

Ahora caigo en la cuenta de que me desperezo en el sueño del sueño, y escucho la lluvia que se deja consolar en el asfalto poco romántico del hoy, emborrachando de alegría el musgo del campo, y de llanto al barbero de esquina que se agacha a recoger la cuchilla enrobinada del suelo...

Os dejo a todos con las ideas de papel pautado de “Massenet”, con los sueños universales y difíciles; sueños que se dejan sugerir por acordes imposibles y clásicos, en las moradas más hondas de cada alma. Y si entremedias os vence la quimera, recordad que el reloj viejo tal vez ya haya marcado las doce... Recordad entonces, que soñar es gratis, y que quién sabe, con cada sueño; a quién y con quién te puedes reencontrar...

Amor, dicen que ya no existes, que tan sólo eres un preludio de una mente loca y un alma herida, y también dicen que en la vida no existe tiempo; sino la eternidad, y que cada vida, jamás nace ni renace; sino que permanece anclada en algún lugar de su estructura para poder soñar y soñar, amar y amar...

Dicen también, que en algún remanso del camino, siempre hay un café recién hecho, y tostadas de pan de pueblo con chupitos de aguardiente para los que madrugan demasiado y se olvidan del cansancio al andar...

También me contaron, y así se lo hice saber a mi amigo, que no muy lejos de allí (en algún lugar donde había un lago), que nada cansa más que el vivir sin sueños, que el Amor también es un sueño, y que todo es mucho más fácil si se vive soñando, y si por
debajo de esos sueños, logras creer que así vives; ya nada te cansará jamás...

“¡Vive!”, dicen aquellos que piensan; vive como quieras vivir, porque sólo tú tienes el poder de vivir soñando, y crecer viviendo en ese sueño... Sólo tú entonces, podrás convertir tu vida en aquel sueño que en algún momento dibujaste en las vigilias de los días... Sólo entonces; si miras la Luna, podrás ver las calles de Paris reflejadas en su cara visible. Sólo entonces, si miras el Sol; podrás ver los barcos cargados de esencias y a piratas sin garfios, que adornan sus cabelleras sucias con pañuelos de seda. Sólo entonces, digo, si miras el Mar; verás reflejada en sus aguas a aquella soberana de piel tostada, boca de fuego y cabellos dorados mecidos por la bravura del océano. Y tan sólo entonces, cuando te mires a un espejo; podrás sonreír y querer a aquello que ves, podrás levantar la vista y alzarla al pasado, brindando por ello, y agradeciéndole las arrugas y la vida, gratificado y feliz; por ser capaz de reconocerte en esa imagen digna y fiel, algo que va más allá de lo que contiene ese reflejo que enmarca el marco del tiempo...

Mi amigo quiere dejar de usar su corazón, dice que le hace sufrir demasiado, y quiere someterlo al abandono del calzador y a la competencia de las clausuras sociales. Le he dicho que no lo haga porque ya lo dijo William Shakespeare: “Love comforteth like sunshine after rain”, en fin, si es cierto que el Amor reconforta, como los rayos de sol después de la lluvia; dejémoslo libre...

El Amor puede ser una burbuja efímera que cuando la soplas se desvanece como pompa de jabón; pero también es la ilusión de crearla, de verla subir al cielo flotando transparente y ligera allende el devenir de su destino...

Besitos Dulces
RocíoMedina , Ayudante de Mago Profesional

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14 Noviembre 2006

Ayudante de Mago 14

Querid@s Mí@s:

A Piluca y a Kuki se le ha puesto en la peineta ir mañana al “Zoo”, así, por las buenas; como si nadie tuviera nada qué hacer. A mí se me partía el alma diciéndoles que no podía, pero es que es la verdad; no puedo ir...

Resulta que ayer por la tarde quedamos las niñas a tomar café en casa de Marta Robertson, y después de jugarse a “lápiz, papel, tijera” si ponían “Yo soy Bea” (culebrón de “Telecinco” a la española) que quería Piluca, o la película que trajo Kuki de “Cómo perder a un chico en diez días”; quedaron a empate, y se optó por tocar el mando a ciegas a ver dónde caía, el caso, es que tan socorrido remedio no hizo falta, ya que llegó el hermano de Marta y nos puso “La 2”

Marta dijo que le parecía “requete fatal” lo que había hecho su hermano, pero que ya nada podía hacer porque se quedaba embobado mirando la tele y parecía como si le hubieran puesto “superglue” en las manos. Piluca hasta se las mordió y todo, y en vista de que ni se inmutaba, decidió usarlo como almohada para echarse la siesta.

De pronto, la cosa estaba interesante: unos chimpancés preciosos meneaban sus culos pelados haciendo muecas a uno grande que debía ser el vigía por unas selvas de Malasia. Se escuchó la voz de una de mis amigas diciendo: “¡Qué cuquiiii!, ¡es que son una cucada!” (de ahí su apodo:”Kuki”), y Piluca abrió los ojos y refunfuñó porque la habíamos despertado y ella estaba la mar de bien apoyada en la tripa del hermano de Marta, que además; olía como los ángeles (o más bien; a “Solo” de LOEWE)

Pilu estaba ya desvelada, y nos preguntó por qué en Malasia no hay cabañas monas ni bien decoradas para hacer turismo de interior por aquellas selvas tan súper bestiales. Pero de pronto, un mono apareció herido de una manita y Kuki se echó a llorar de la emoción y la pena. Tan desconsolada estaba, que Piluca se unió a ella secándose las lágrimas en la camiseta de “Abercrombie & Fitch” de quien le sostenía la cabeza sin poder remediarlo.

El mono se curó de su patita, gracias a un explorador malayo que lo llevó a su campamento base y le sanó la herida. Pero Kuki y Piluca estaban desconsoladas y pasaron de los monos, el abandono y maltrato de animales; a las peleas clandestinas de perros. Total, que Piluca resolvió que había que ir a visitar la perrera municipal, y que si encontraba algún perro de “marca”, que igual se lo quedaba si aún estaba en edad de obedecer, porque le daban mucha pena. Pero claro; después de que el hermano de Marta dijera que daría lo que fuera por ver allí a Piluca acariciando a chuchos callejeros, Piluca le golpeó sus partes con el codo para que se callase y decidió entonces (después de pensárselo dos veces), que primero había que ir al “Zoo” para tomar un primer contacto con animales.

Kuki si unió al plan de Piluca, y empezaron a entusiasmarse sobre lo que se pondrían para ir, y a confabular acerca de cómo iba a ser ese día perfecto. Piluca sacó una “Palm” del bolso, y convino que le venía bien mañana, y acto seguido, nos suplicaba acompañarlas...

El hermano de Marta el quitó un mechón de pelo de la cara, ella le vociferó que no se atreviera a llenarle de grasa la mecha, pero tras observarle las manos le dijo que estaba bien, que podía seguir porque se le veía que era un chico pulcro y no tenía padrastros en las uñas. Marta tenía cita con el padre de Mónica (Monique Carrie Bradsaw, ¿recordáis?), que hacía meses que le había dado la cita para ver de qué manera podía redondearse las orejas, que las tenía un poco picudas. Su hermano, el de Marta, dijo que a él que ni lo mirase, que pasaba de ir con un par de tías histéricas a tirar madalenas a los monos, y que además; estaba prohibido dar comida a los animales del “Zoo”.

Total: que Pilu está histérica y Kuki desesperada por ir; y yo no puedo...

El plan ideado por Pilu es el siguiente; ¡al loro!:

9:30 a.m: Piluca abre un ojo, se quita su antifaz negro, y telefonea al cuarto de la asistenta para advertirla de que le vaya preparando el desayuno.
9:40 a.m: Piluca se mete en la ducha con un barreño de cremas exfoliantes, autobronceadoras y mascarillas capilares.
10:00 a.m: Piluca sale de la ducha con la piel roja cual tomate a causa de los restregones con el “guante de grin” y los susodichos “peelings”.
10:10 a.m: Piluca baja a desayunar.
10:20 a.m: Piluca sube a su cuarto a vestirse.
11:00 a.m: Piluca ha decidido qué ropa ponerse.
11:10 a.m: Piluca se mira y queda conforme con lo que se ha puesto.
11:12 a.m: Piluca se mete en el baño para secarse el pelo y maquillarse.
12:00 a.m: Piluca baja media hora tarde para subirse en el coche de quién no haya podido escaquearse y haya tenido que ir a recogerla a casa a las 11:30 a.m.(hora en la que ella ha decidido que deben ir a buscarla).
12:30 a.m: Piluca toca el interfono de la casa de Kuki y le suplica que se de prisa en salir que llegan tardísimo al “Zoo”.
12:40 a.m: Piluca saca de su bolso (que es como un “Expediente X”) un CD de “Britney Spears” y le importa un bledo la música que tú estés escuchando o que tú quieras oír.
13:00 a.m: Piluca te pone nervioso diciendo que hagas el favor de usar el acelerador para llegar al “Zoo” antes de que los monos se vayan a comer.
13:20 a.m: Piluca le pregunta al hombre de los “Tickets” que dónde están los monos y que si hay “focas tigre” como en la Antártida.
13:21 a.m: Piluca le dice al mismo señor de los “Tickets” que sonría, y le hace una foto con flash para ponerlo de ejemplo como “especial cutis con poros abiertos” como cosa novedosa en su vida.
13:30 a.m: Piluca dice que ya no puede más, que tanto andar la ha cansado y que tiene sed, que hay que volver y preguntarle al señor de los poros dónde venden coca-cola y agua sin gas “Decantae” o “San Pellegrino”, que ella otras no bebe.
13:40 a.m: Piluca encuentra un sitio para sentarse y te manda a ti a ir a por sus exigencias. Y de ahí no se mueve pasara lo que pasase hasta que le traigas lo que te ha pedido...
14:00a.m: Piluca te ve llegar con la coca-cola únicamente y te suelta un bufido que te deja todo “encabronado”, mientras dice que se muere de hambre y propone ir a un restaurante; porque comer en un “Zoo”, si no está en “Central Park”, no es nada “cool” ...
14:01a.m: Piluca pone ojitos suplicantes y a ti te entrarán ganas de liarte a mamporros con ella...
14:30a.m: Piluca ya ha olvidado su misión para con el “Zoo” y opina que ella es “a Very Urban Girl” y que para qué va a ir más a un zoológico si allí sólo debe haber pulgas y chinches...
15:00a.m: Piluca te hace dar más de veinte vueltas alrededor del restaurante haciendo tiempo para ver si sale algún coche, porque te ha prohibido dejarlo en el aparcamiento de la esquina, ya que ella no puede andar tanto (previa amenaza de que como le salga alguna rozadura se las verá seriamente contigo)
15:30a.m: Piluca sale del coche y dice que cuando aparques, que entres, que ella espera dentro con el aperitivo (te manda a ti al aparcamiento en vistas de que nadie quiere quitar el coche de la entrada del restaurante)
15:45a.m: Piluca te hace señas y no te deja sentarte a menos que pases por el aseo a lavarte las manos y las traigas oliendo a jabón.
16:10a.m: Piluca manda retirarse de nuevo al camarero porque aún no ha podido decidirse sobre el segundo plato.
16:15a.m: El camarero se acerca por tercera vez y comunica que a las y media cierran la cocina.
16:16a.m: Piluca monta en cólera y dice que no hace falta que sea así de grosero y que se va, y que no piensa pagar la cuenta.
16:17a.m: Piluca te ordena que pidas el libro de reclamaciones y que le escribas “perro judío” en inglés, que tiene más fuerza...
16:20a.m: Piluca te deja solo pagando la cuenta y disculpándote.
16:22a.m: Piluca te manda a ir a por el coche mientras te espera en la acera frente al restaurante, al que le debe estar echando el mal de ojo en ese mismo momento.
16:23a.m: Piluca te dice que a qué esperas, y tú haces de tripas corazón y vas al parking acordándote de todo el santoral como hace mi abuelo...
16:30a.m: Piluca te suplica que la dejes en casa (bueno; más bien lo ordenará), que ya no tiene humor para estar de turismo por Madrid, y que coger un taxi no le va nada bien en ese instante.
17:15a.m: Piluca sale de tu vehículo y pega un portazo tal, que como no lleves un doble cristal en el coche, te estampa los cristales en plena cara.
17:16a.m: Piluca se acerca a tu ventanilla, te besuquea bastante (es muy cariñosa) y te dice que se lo ha pasado “súper fenomenal” pero que otro día pasa del “Zoo” y de quedar con Kuki que al final siempre la deja tirada...
17:18 a.m: Piluca entra en casa y tú arrancas camino de un “Vip’s” donde te pongan una hamburguesa doble...

En fin, que este sería el plan, conociéndola como la conozco. Así que, si alguno os decidierais a ir con Piluca al “Zoo”, yo de vosotros, le daría un voto de confianza, porque igual Pilu ese día no le da por ver a los monos lo primero, sino por los lagartos escoceses, o por algún otro animal exótico que esté antes, se encapricha, y logra ver y dejar ver algo del zoológico...

Ah!, eso sí: nada de ir con barba de dos días, ni con gorros tortuga de lana, ni con cazadoras de temporadas anteriores, ni con zapatos de punta alargada, ni con mochilas bandoleras, ni con pantalones pitillo, etc. etc. No por nada, sino porque os hace ir a casa a cambiaros...

P.D.: Si queréis ir con ella, os recomiendo llevaros a algún amigo (puede ser un poco duro al principio)
P.D.1: ¿Habéis ido al “Zoo”?; ¿Cuántas veces?. Contádmelo, Please!

Besitos Dulces
RocíoMedina , Ayudante de Mago Profesional
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14 Noviembre 2006

Ayudante de Mago 13

Querid@s Tod@s:

La vida ya no es lo que era...

Ayer quedé con una amiga mía de la facultad que es “opusina”; a “Juez Militar” nada más y nada menos (ya que desde su tataratataratatara... ya ni se sabe; todos son militares en su casa, y su abuelo, padre y hermanos mayores , son Jueces Militares). Elena, que así se llama esta amiga, hacía siglos que no quedaba con chicos, ni con amigos, ya puestos; tanto estudiar y tantas citas con su preparador para “cantarle” los temas, la llevaban a maltraer a la pobre.

Total, que me fui con Piluca que no tenía nada que hacer esa tarde, a una de esas bibliotecas en las que prácticamente tienes que ser socio y tener un buen enchufe para entrar, y me veo a mi amiga Elena enfrascada en un uniforme estilo “La Legión Española” y escuchando “El Himno Nacional” con su “ipod” (léase /‘ai pod/ , que si no; Piluca cuando lo lea no lo entiende...) Pilu puso el grito en el cielo por su atuendo, aunque aseguró que ella también se vestiría así la próxima vez que alguien quiera quitar alguna estatua legendaria de España, y que por la causa, hasta se podría llegar a hacer una coronilla rapada de obispo auténtico en plena cabeza (le entró la vena patriótica y allí que nos contagiamos todos). Elena insistió en que era como una catarsis, se vestía así y se veía más en el papel, y que “El Himno Nacional” tan querido por algunos (por otros ignorantes no tanto...) le ayudaba a inspirarse y estar más concentrada a la hora de estudiar.

Nos subimos con ella a la cafetería, y nos contó que su padre la tenía súper agobiada con que tenía que aprobar este año como fuera, que si no; la metía a monja de clausura con su prima Rita, y claro, a ella le parecía muy triste porque aún no había conocido a hombre en la intimidad, y Piluca amenazó de nuevo, pero esta vez, con ir a sacarla del convento mandando a unos “boys” o “gigolós” (no nos quedó bien clara la cosa), de los de la agencia de Barcelona: “Date un capricho” (tampoco le preguntamos de qué conocía a esa agencia), para dar un “Golpe de Estado” allá en la mansión de las religiosas...

La cosa pintaba bien: Piluca al frente dirigía la operación y a la voz de: “¡Vamos chicoooooosssssss!; a la de unaaaaaaaaa, a la de dossssssssssss, y a la de tres, yuppiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii ¡a dentro!...”; todos los maromos “exclusivos”, debían haber roto las rejas y haber entrado al rescate de las damiselas en apuros por no perder, como Dios manda y “honradamente” la virginidad... Previamente, claro, habría buscado ella (como buena celestina que es y una “MBA” de los test y horóspocos “Cosmo”) a un hombre en condiciones para ella, cuyo ascendente y horóscopo chino, estén en consonancia con Elena que es “Tauro”... El plan perfecto que según Piluca; no fallaba nunca.

Elena ya no sabía qué hacer, se había desconcentrado y miraba ahora a un chico que estaba en el “Ateneo” (creo que se llama así la biblioteca donde estudia), el chico; bajito, con gafas y con cara simpática, le sonrió afablemente y ella se sonrojó. Pilu se dio cuenta al instante, y le sonrió mientras le guiñaba el ojo y le señalaba a Elena. El chico se acercó y Pilu me empujó hasta el punto de casi caerme, para dejarle un hueco entre ella y Pilu. Se llama Bosco, tiene 28 años y estudia Notarías.

Piluca se presentó y nos presentó a todos, y cuando presentó a Elena lo hizo con nombre y todos los apellidos que recordaba, y los que no, se los inventó. Elena no pudo hablar más que de cuándo creía que la llamarían para examen, y de que su preparador estaba en la C/ Orense, donde iba una vez por semana a “cantarle” los temas. Bosco tenía el suyo en la C/ O’Donnell, y Pilu mostró un tremendo disgusto porque no estaba a la altura de “El Retiro” sino del otro lado, y claro; aquel preparador seguramente, a juzgar por la ubicación de su despacho, jamás le aseguraría un aprobado al 100%.

Bosco terminó de hundirse cuando Piluca le preguntó que si también él era virgen, a lo que él se quedó con cara de alucinado y Elena completamente deshecha en un mar de nervios que la llevó a estar tosiendo compulsivamente más de diez minutos.

Cambié de tema. Le pregunté a Bosco que si él encontraba tiempo para salir, y por qué lugares lo hacía, pero Pilu tajó de raíz su respuesta y sacó el horóscopo del “Cosmo” para ver si aquel chico sería llamado a ser “el alma gemela de Elena”. Dijo que la cosa estaba hecha, y antes de que me levantase a pedirle un café con leche al futuro amor de Elena, Piluca me sujetó de la falda y me dijo que le pidiera un “Gintónic” que lo iba a necesitar, ante la negación de Bosco y la mía propia, de nuevo me empujó, resuelta como es ella, y se fue a la barra.

Bosco tenía que tomarse sin más solución esa copa; y desde luego la necesitó sin ninguna duda...

Abierto el “Cosmopolitan” tamaño bolsillo, Piluca se pone a leer:

-“Hombres Géminis (21 mayo-21 junio) para “Mujeres Virgo” (23 agosto-22septiembre):

“ Por la influencia indiscreta de Urano, algún secreto tuyo se podría poner al descubierto por accidente. No te pongas nervioso si encuentras un vibrador de tu chica. Si no tienes pareja, hacerte el difícil puede resultarle muy excitante; te verá un guaperas. Si tienes novia, di sí cuando os inviten a una fiesta y presume tú también de chica delante de todo el mundo. Te lo compensará esa noche con creces”.

-“Mujeres Virgo” (23agosto-22 septiembre) para “Hombres Géminis” (21mayo-21 junio):

“Se amable y generosa con un pretendiente cerca del día 8; invítale a una copa y lo tendrás rendido a tus pies. Será él el que te proponga un viaje allá por el día 12 que podría significar una aventura sexual con un apuesto caballero. Si tienes pareja, alrededor del día 28, encarga una cena, decora el dormitorio para la ocasión y calentad motores con alguna peli erótica. Si Mercurio se pone nostálgico; vete a por un ex”.

Piluca consultó su súper agenda de “Jordi Lavanda”; estábamos a día 8 y por lo tanto, pagaba Elena la copa, y claro, con el tremendo subidón que le proporcionaba verse ya como la heroína de la hazaña más fabulosa de la semana; pidió a Elena que lo pagara todo y cual jefa de los “Boys Scouts”, suplicó que la siguiéramos.

Estamos de esta pinta:

Pilu melena perfectamente mechada (y sin restos de la pócima verdosa gracias a un colorante de urgencias de una socorrida peluquería milagrosa que a precio de oro, le vertió en la cabeza, un bote de tinte normal y corriente ) minifalda “Moschino”, botas “Prada”, camisa “vintage” con chaqueta de “Bimba & Lola”, y bolsón de los que confundes con una bolsa de viaje de “Gucci”. Elena en cambio iba vestida en plan: “si te pilla por banda el “Señor Llamazares”, le sale un salpullido por todo el cuerpo y él, que no es nada “facha”, y “súper demócrata”, manda a que te guillotinen o te peguen un tiro”. Bosco iba con sus gafas “Benetton” en la mano y dando manotazos al aire para no caerse (Pilu le dijo que tenía un problema con sus gafas; o con la marca de éstas, que al parecer, llevar unas gafas monas con semejante marca tan impropia de un futuro Notario, venido a ser amigo de ella, era como caer socialmente. Dicho esto; le dijo que se las tenía que quitar, y él sumiso y aterrado, en la mano las llevaba). Pantalones “Dockers” color crema, náuticos “Camper”, camisa personalizada donde se leía B.B., y polo “Yves Saint Laurent”. Yo iba vestida normal y corriente; no daré detalles...

Pilu paró un taxi, mejor dicho; se abalanzó sobre uno que casi muere del susto, y le dio una dirección que no recuerdo, mientras obligó a Bosco a sentarse delante. Detrás hablaba con Elena y la aleccionaba bien: “... Ele, nos tomamos un par de cócteles especiales, pídetelos con alcohol, los de él, con mucho más alcohol. Luego nosotras nos largamos que tengo que comprarme unos ‘leggings’ súper monos que vi el otro día, y ella (o sea; yo) tiene que comprar en ’Columela’ unos zapatos ideales que nos gustaron mucho a las dos (ya veis por dónde va, ¿no?. Yo pago; ella los usa...) Háblale de ti, bueno no; que tu vida es de lo más triste y súper aburrida que hay... Deja que hable él y que se chispe un poco, luego le pones la boca cerca y que te bese, si no lo hace, le dices que es un marica, le besas tú, y acto seguido, le tiras el cóctel encima del pantalón; que eso siempre causa efecto... bla... bla... bla...”

Entramos, nos arremolinamos entorno a una especie de jaima balinesa con un montón de cojines de telas tipo saris indios mientras de fondo se escuchaba música de “La Suite del Mar”. Nos tuvimos que quitar los zapatos y sentarnos o medio acostarnos; sobre todo Pilu y yo por culpa de las falditas... Piluca llamó al camarero por su nombre (debía conocerle y no nos contó nada...) y éste se acercó y le dio un par de besos. Pidió un montón de cosas que yo no había oído jamás, y con cada cóctel especial nos traían un plato de “aperitivos japoneses”, pero no llegamos a probarlos ninguno porque Pilu dijo que se llevaran esas cosas asquerosas que parecían comida de ratas y que era “súper, súper vulgar”. El camarero, Tony, puso los ojos en blanco y con gesto de desesperación retiró los platos en su bandejita; ¡más mono...!.

Llegados a un punto donde sólo hablaba Piluca, y sólo tenía que responder Bosco, consideró que ya había preguntado suficientes cosas como para que Elena tuviera temas de conversación y dijo que nos íbamos... Mi amiga Elena me suplicaba cansinamente con miradas bastante concretas que quería irse con nosotras, pero Piluca resuelta ella como es, dijo que para nada, o que si acaso quería morir virgen y con enredaderas trepando desde su himen hasta los ovarios... Sin más, la dejamos ahí con el pobre Bosco que se dejó las gafas olvidadas en el taxi (luego me dijo Piluca que se las había cogido ella y que las llevaba en el bolso para “donarlas” a los niños del “Tercer Mundo” que las necesitaban más)

Mi amiga Elena me llamó por la noche hecha un mar de lágrimas, al parecer; confundió los consejos y acabó borracha perdida, y claro, como Bosco no veía ni torta, se agarró tanto a ella para que ésta le guiara sin darse un tortazo, que ya se sabe: el roce, a roce y roce... algo de cariño conoce. Se liaron al parecer en el portal de su casa, con la malísima suerte de que la vio el portero, y la pobre, estaba súper fatal porque temía que el viejo cotilla, se lo contase a su padre. También estaba un poco confusa, no sabía si Bosco le había escrito en el pantalón legionario un 8 o unas gafas... Y aquello para ella no pintaba nada bien, estaba decidida a no volver a esa biblioteca...

Si es que, ya os lo decía yo antes; las cosas de la vida, ya no son lo que eran...

P.D.: ¿Alguien tiene unas gafas de emergencia para miopes con siete dioptrías y cristal reducido para prestárselas a Bosco hasta que le hagan unas? (que no sean marca “Benetton”, ni “Snoopy”, ni “Adidas”, ni de ese tipo...)
P.D.1: ¿Alguien se atrevería a decirle a Piluca que deje de una vez por todas de creer en los horóscopos?

- Nota: La lectura de los horóscopos ha sido fielmente plagiada (copy/paste) del libro de cuna de Piluca (“Cosmopolitan”)

Besitos Dulces
RocíoMedina , Ayudante de Mago Profesional

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14 Noviembre 2006

Ayudante de Mago 12

Querid@s Tod@s:
Aprovechando que había puente y hacía buen tiempo, quedamos todos en irnos a comer fuera.
Claro, esto de quedar así como así con doce personas, trae siempre sus consecuencias. Las positivas: sesión de risas y el quedar todos juntos, lo que siempre ayuda a estrechar lazos; las negativas: que poner a todo el mundo de acuerdo en hora y sitio es un desmadre, lo que siempre incentiva a tener una disputa.
Total, que Alfonso Moro dijo que él ya no llamaba más a Piluca porque elegía sitios donde se quedaba muerto de hambre y “eslomao” del “palo” tan gordo que le daban. También dijo algo de que siempre reservaba media hora más tarde conociéndonos como nos conoce (a las chicas; se entiende), y que él ese día no iba a tomar copas a ningún sitio que no pusieran un poco de flamenquito y que no pudieran entrar sus colegas de Sevilla con las guitarras y la caja flamenca.
Llegamos nueve al restaurante de la C/ Alcocer, cuyos dueños, amigos del “Rocío” de mis padres, siempre nos tratan muy bien y te ponen unos lenguados tamaño tiburón.
Pilu, como es muy “chic”, se pidió la copa especial de “boletus con espuma de espárragos blancos”; un primer plato que acabó comiéndose a regañadientes mi amigo Óscar Escolano, ya que ella, sin preguntar tan siquiera, se lo cambió por su plato exclusivo de “bolitas de sesitos rebozadas con granada y ‘cherries’ ”. Babi, mi amiga “entusiasta”, optó por poner los platos para todos con el fin de no discutir, y claro; ahí estaba mi Bruno quejándose de que aquello era una auténtica marranada de primera categoría (lo de todos “meter mano” en el plato de todos). Babi se ruborizó y quiso recular, pero claro, ya Piluca se había quedado con un trozo de su plato de un exquisito “pastel de calabaza con algas y trufa”, y Bruno tuvo que callarse, y empezó a coger “la serpentina de pasta con guiños de nueces y nata” de algún otro primer plato...
De segundo lenguado todos excepto Bruno, que se pidió un chuletón de buey “al punto” de los que hacen época (la chica cuando lo trajo y nos miró, estuvo a punto de prepararle una mesa para él sólo y su plato tamaño los gigantes de “Gulliver”)
Salir a comer fuera siempre es un poco arriesgado, y más cuando hay tanta gente, al final todos los comensales cercanos, empiezan a estar más pendientes de la conversación del grupo anexo, que de la suya propia. Además, se generan varios temas de conversación dentro del mismo y si te toca en medio, no sabes cuál escoger.
Mi amigo Alfonso Moro, opinó acerca de los “Corvette C6” de 77.950 euros con 405 CV, también habló de que los “Dodge” que promocionan aquí en España, y dijo que para darse a conocer están bien, pero claro, como tienen ese precio tan bajo y aquí apenas conocen esa marca americana, cualquiera se atrevía a comprar uno, y que aunque te comprases el mismísimo “Dodge Viper “ de 506 CV y al módico precio de 120.700euros, la gente no lo apreciaría y que de tener buen coche; hay que dejar constancia siempre. Entonces concluyó que la mejor elección era el “Porsche 911 Cabriolet” que vale 114.496 euros pero tiene 355 CV y es una pasada; además, lo compraría en una variedad de rojo bergamota que no lo conoce nadie, así; para llamar bien la atención. Claro, Bruno que de coches sabe un rato, dijo que lo suyo era una estupidez, que si había que comprarse coche, que se dejara de “mariconadas” y que a por el “Lamborghini Murciélago LP640” , que ese bicho costaba lo que debía costar para tener 640 caballos, o sea; 279.328 euros (cerca de unos 46 millones y medio de pesetas)...
Babi, que escuchaba atentamente, dejó su conversación con Piluca y Carla sobre la ventaja de las uñas acrílicas sobre las de gel, y dijo que el “Lamborghini” de Bruno sonaba bien, pero que si aquello no era descapotable que se olvidara; que un deportivo tenía que ser descapotable como el coche que se iba a comprar su padre: un “BMW M6 Cabrio”, que eso sí era coche y que tenía más caché aquello de decir: “... tengo un súper deportivo ‘coupé’ versión sin techo y con 507 caballos de súper, súper, potencia, y llamado a ser uno de los ‘cabrios’ más rápidos del mercado...”. A Bruno se le atragantó la serpentina y a punto estuvo de darnos la comida... Pero en vez de eso, le dijo que tenía que volver a hablar de sus “moñadas” y que ella de coches que no entendía, o que si tenía que recordarle lo que pasó la primera y última vez que le dejó el coche...
Os lo cuento yo:

Una tarde, estábamos todos en “El Portil”, en Huelva, en casa de mi primer ex. Su abuela, cuando se quedaba sola en el chalet, y tenía la potestad de matriarca, siempre le decía que se fuera a vigilar la casa de la playa, que tenía miedo a que se la quemase su fallecida prima Eugenia (la abuela le quitó su primer novio, y aunque la cosa duró poco tiempo, la prima Eugenia nunca se lo perdonó y siempre le decía a la abuela que se andase con ojo, que el día menos pensado la iban a quemar en la hoguera por bruja. Como la abuela no se quemaba ni con el aceite de las croquetas, tenía un miedo horrible a que la prima Eugenia mandara desde el infierno quemar todas sus casas...)

Así que, esa tarde nos la pasamos todos mirando el mar; estaba muy revuelto y venía un viento tremendo de Portugal (eso decían todos; que venía de Portugal, del “Algarve” para ser más exactos), y nos quedamos en su terraza mirando estamparse las olas en las orilla plagada de conchas, mientras los niños hacían volar sus cometas...

Hacía muchísimo calor, y las niñas me pidieron que les pintara flores en las uñas de los pies mientras ellos iban a comprar algo de beber. La tarde fue pasando tranquila hasta que se acabó el tabaco y nadie quería ir; nadie excepto Babi, la más “entusiasta” de todas.

El caso es que dejamos los coches encajados a modo de puzzle en el garaje de la entrada, y el último coche, y por tanto el más fácil de sacar, era el de Bruno. Él dudó un poco, pero como el quiosco estaba muy cerca, le dejó las llaves y le encargó como un millar de cosas más aparte de tabaco, entre ellas; gominolas a las que es adicto.

Nos acercamos todos al otro lado de la terraza, mientras dábamos ánimos a Babi de que lo conseguiría sin esfuerzo (apenas tenía dos años el carnet, aprobado a la quinta, y habiendo conducido un total de seis horas...) Caló el coche dos veces, bajó la ventanilla y nos gritó desde abajo que ella nunca había conducido un “Land Cruiser”, y que los “Toyota” se le resistían siempre... Bruno ya estaba abajo, con cara de malas pulgas y menos paciencia, le dijo que ya iba él a por las cosas, pero todos desde arriba le rogamos que le diera a Babi un voto de confianza.

Babi logró arrancar, Bruno le puso directamente el cinturón de seguridad y le explicó cómo tenía que hacer para meter la marcha atrás, y con el dedo índice levantado le dijo que los retrovisores estaban para usarlos.

Marcha atrás bien, enderezó, y por fin mete la primera y Bruno se sube a la acera con la intención de mirar cómo se incorporaba a la carretera; se fue directa al muro de la entrada de la urbanización (le empotró todo el morro). Bruno echó a correr hacia el coche, y Babi, que estaba muy nerviosa por la que le iba a caer, quiso enmendar lo hecho, pisó marcha atrás para salir del muro, y “catapún”, le dio a una fila de motos que había detrás. Total: coche abollado por parte trasera y delantera, y Bruno histérico diciéndole que se bajara del coche. Babi se había encerrado dentro y decía que ella no se movía de allí que le veía muy nervioso. Bruno cada vez que le mencionaba el término “nervioso”, se crispaba más, y Babi diciéndole que se relajase, y él aporreando el coche cada vez más histérico y convulsionado, le gritaba que se bajara de una vez; y ella que no se bajaba hasta dentro de un rato que se le pasase.

Bajamos todos; Babi llorando a lágrima viva y con los cristales empañados. Bruno golpeando el capó y mirando el destrozo, el resto tratando de levantar las motos y dejarlas aparentemente derechas como estaban, menos la primera y la segunda que pasaron a ser “Yamahas versión acordeón”...

Después de este suceso; Babi pasó definitivamente, a ser la eterna copiloto de la parte de atrás, y cualquier hecho que ocurra a nivel mundial acerca de algún accidente en carretera, siempre se le pone como ejemplo grave de peligro permanente en el mundo del motor.

Así pues; Babi se quedó callada y volvió a la conversación de la otra parte; expresó su clara oposición sobre las uñas de gel. Aseguraba rotundamente que no había mejores uñas esculpidas que las de acrílico; y que desde luego a las de porcelana ya ni las nombraba porque estaban en completo desuso y no eran nada “trendy”. Luís de Juan que estaba en medio, quería aportar luz sobre el tema de los coches, y más cuando la conversación se centró en los “Maserati Gransport Spyder” que lo tienen emocionado, pero claro; antes de que pudiera tragar un sorbito de agua y enzarzarse en tan apasionante conversación; Piluca sacó un frasco de perfume “Envy” de Gucci, y nos roció a todos, porque detestaba el olor a puro de los de la mesa de al lado... ¡La que se lió!

¿Sabéis lo que es comer un lenguado fresco y riquísimo oliendo a litros de perfume con base macerada de melocotón, incrustado en la pituitaria, entre humareda de puro reseco?. ¿Sabéis lo que es que se levante y le diga al señor del puro que le cambie el sitio a la señora sentada frente a él porque ella con esa horrible peste no puede probar bocado y que le amenace con apagarle el puro a base de “chufritazos” de Gucci?

El señor del puro se levantó de golpe; parecía la “Torre Eiffel”: grande, larguirucho y medio torcido, aunque con un pedazo de tripón de los que asustan de verdad. Y se fue para Pilu, y le echó el humo a la cara mientras le dijo que era una niña malcriada y maleducada; “El Richi”, que no entiende de protocolos (y dicho sea de paso; que había llegado como tres cuartos de hora tarde a la comida), se levantó, le quitó al tío el puro y se lo apagó en su vaso del vino, y dijo que si se ponía en plan macarra tratando de “achantar al personal” que saliera fuera que le iba a soplar un bofetón tal, que ni el “tsunami” iba a ser capaz de frenar el impulso: “... ¿me quieres decir qué te pasa mama pollas?, ¿tú no sabes que quien se mete con mis colegas se mete conmigo?... Y vamos, anda que no vengo calentito del barrio ni ná, ¿sabes?. Es que casi quiero que me digas algo, que te voy a meter la corbata por el c---. Ahora te achantas como una nenaza ¿no?, pues si te levantas y te pones gallito, ahora échale ‘webos’ y dime algo a mí, ¡venga!...¡ pedazo de sebo con ojos!... Mira que te cojo así y te meto un bofetón, ¡payaso!...”

Flavi, atónita, le dijo que se sentase, el señor, a voz en grito, dijo a mi amiga, la dueña, que llamase a la policía, y Bruno sin inmutarse se terminó de comer todo su chuletón antes de mediar entre el del puro y “El Richi”...

Acabamos todos tomando café en el “Stackbucks” de la C/ Orense, aguantando la sobredosis de adrenalina exaltada por el novio de Flavia.

Después de media hora, la cosa se serenó. Volvimos al tema chicas y Piluca sacó un nuevo “Cosmo” y nos leyó a todos los horóscopos, nos hizo el mismo test a todos, excepto a Óscar, que como había sido operado de fimosis cuando tenía cinco años, según Pilu, ya no podía contestar a nada. Después Flavia habló de las ventajas de las barras de labios permanentes, aunque nos aseguró que ninguna dura un asalto de besos de su maromo “El Richi”, y éste que no se enteraba de qué iba la cosa, le sopló cinco o seis por si era a eso a lo que se refería.

Volvieron al tema de los coches cuando un “Porsche Carrera 4S” aparcó frente a nuestra cristalera, y como esta vez “El Richi” estaba próximo a ellos, se unió a la conversación y dijo que el mejor “buga” era uno que:”... le tuneamos al hijo de un colega de mi viejo que el pibe era de Getafe, y no veas si petaba la movida... ¡las llantas eran guapísimas!, ¡macho!. ¡Joder!, te quedabas loco mirándolo; en el capó pintamos las llamas del infierno y por detrás una culebra con tetas... El tronco se partía ‘toer’ pecho de la risa cuando le enseñamos el ‘buga’ terminado...”.

Pilu estaba seria, se sentía molesta por todo, y como ella es muy suya, no conseguimos sacarle una sonrisa ni haciéndole preguntas sobre “El sillón Monet de Imaginarte”, que en algún momento ella aludió a que era lo más para la decoración de la habitación de un niño:”... porque aunque cuesta 650 euros, se limpia fácilmente al ser de charol y no requiere ningún mantenimiento especial...”

Total, que la tarde pasó, y de los coches, la laca de uñas, las modalidades de la manicura y los perfumes que apagan puros, pasamos nuevamente a decidir a qué lugar debíamos ir a cenar... ¡La debacle!, que decía en “La Escopeta Nacional” el señor “Pepón”, “Marqués de Leguineche”, esto era igual: ¡un auténtico desastre!...

Cómo acabó la cosa: las niñas a cenar a un Italiano y después a un tablao flamenco (con Alfonso Moro y sus colegas sevillanos); los niños al “Burguer” y a jugar seguidamente una buen partida de “playstation” (menos “El Richi” ), ¿adivináis a qué?. ¡Si señor!: al “Miami Vice” ...

P.D.: ¿Qué opináis de los coches mencionados?. ¿Tunearíais a un “Corvette C6” y lo pintaríais con las famosas “llamas del infierno” de “El Richi”?

P.D.1: ¿Qué coche escogeríais, como el mejor “Don Johnson” del siglo XXI, para acabar con la corrupción de “Miami” al estilo de “Sonny Croquet”?...

Besitos Dulces
RocíoMedina , Ayudante de Mago Profesional

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14 Noviembre 2006

Ayudante de Mago 11

Querid@ Mi@s:

¡Qué fastidio de tiempo!. Ya sé que la lluvia es necesaria y todo lo demás, pero a mí me pone triste...

Y es que yo siempre asocio la lluvia a una gran casa familiar en el campo, con una inmensa chimenea encendida, donde se asan castañas y boniatos, donde todos los primos, hermanos, tíos, abuelos y papis estamos juntos...

También la asocio a un caquilero enorme que tienen mis abuelos en el huerto y que siempre vemos desde el balcón del salón principal. Es un árbol enorme y precioso, que en otoño se cubre de hojas ocres y almagre, brillantes y pulidas, y de unos frutos dulces que son como naranjas amargas pero más grandes, turgentes y de piel más sedosa... Un día de pequeña, me empeñé en que mi abuelo me pusiera allí un columpio; aún hoy sigue estando con la madera de su asiento podrida por el tiempo y de vez en cuando, alguno de mis primos pequeños, se suben y se mecen mientras huyen de los gatos...

Hoy en día ya no hay tiempo para eso; ni para reuniones familiares, ni para quedar en el campo a pasar veladas enteras toda la familia junta...

La lluvia también la asocio a las cacerías... yo no he cazado nunca (de pequeña ranas y lagartijas en la acequia que había en la finca de mis tíos), pero en mi familia hay de todo, y claro; alguno tiene el mal vicio de pegar tiros a animales (no sé si caza mayor o menor). Recuerdo mucho de pequeña cuando siempre los días de “matanza” (se mataban cochinos y no sé qué más), los hombres se iban a cazar y no sé por qué -porque jamás traían nada- y luego se hacía fiesta varios días seguidos. Esto normalmente en Navidad...

Aquellas reuniones eran las mejores del mundo...

Cada año venían nuevos primos y tíos, y demás familia a la finca que yo no conocía de nada. Y claro, parecía que cada año “Papá Noel” se adelantaba más, porque con la llegada de todos ellos, también había regalos de cortesía y buenos propósitos para con el espíritu navideño. En casa nunca se celebró la llegada de este famoso personaje entrañable de barba blanca, mejillas coloradas y gafas antiguas a lo “John Lennon”, con “Rudolph”, el famoso reno de la nariz roja, tirando de carreta voladora... En casa éramos más de “Los Tres Reyes Magos”, y de las versiones renovadas, acerca de sus pajes, que nos contaban cada vez que reconocíamos a alguien del pueblo disfrazado de tal en sus cabalgatas...

También hay lluvias preciosas, como una vez durante un “Camino del Rocío” a caballo cruzando Doñana, entre polvo y pinos, nos calló un chaparrón enorme. Un chaparrón regado en cantes, alegría, rebujito y jabugo, donde con chubasqueros verdes caqui (el caqui me persigue), nos cubríamos los vestidos flamencos de campo...

Ese día la polvareda de los “Pura Sangre” al trotar se disipó, y veíamos una caravana de colores y alegría que se iba empapando lentamente mientras al fondo del todo, allá por el ocaso, se abría un arco iris grande, brillante y agradecido...

La lluvia hace brillar el campo, atraviesa el cielo e inunda la tierra de vida y la llena de intensidad en sus colores, pero mientras se deja resbalar lentamente hasta el suelo, lo envuelve todo en un halo gris y triste.

Pero hoy me he levantado positiva, he estado encaramada a la mirilla de la puerta todo el rato esperando a que entrase el portero y me lanzase al aire los periódicos que siempre quedan destrozados. ¡Menudo madrugón que me he pegado!... Por fin llega el portero que se llama “Don Fernando”, y justo le veo y abro la puerta a la vez que él lanza los periódicos; ¡me ha incrustado la grapa del “ABC” en medio del graneo!. Me asegura sentirlo mucho, le sonrío, y mando directamente mi positivismo de hoy al cubo de la basura...

Pero claro, dicen los que saben de esto, que nada motiva más que un buen desayuno, una sesión de ejercicio (no sé qué orden seguir), y una buena ducha. No tengo el cuerpo para muchos trotes así que desayunar, desayuno bien, después saludo a mi máquina de “step” que me mira espantada y sorprendida, y mientras le quito el polvo, abro el grifo de la bañera (ya sé que en sequía no está bien, pero es que mi estado es crítico...)

¡Estoy en forma!, ¡estoy más animada que nunca!; ¡esto del ejercicio es lo mío!. Estoy sudando a mares, y creo que ya debo tener el “pompis” duro de tanto “step”, así que; me prometo a mí misma no dejarlo pasar ni un día más. Me he quedado “tó loca” con el cardio que he hecho esta mañana... Han pasado 12 minutos; ¡increíble!. Doce enteros minutos dándole a los pedales y ejecutando malabarismos para no caerme al suelo mientras de fondo oigo a “Los Marismeños” a “tó meter”...

Con la lluvia explotando en los cristales y Helmut a dos patas tratando de cazar las gotas, pego la cara al cristal y observo a los niños de mis vecinos que vienen del cole, arrastrando sus mochilas en sus uniformes embarrados, mientras su padre les dice que no se metan en los charcos que se van a resfriar.

Menuda faena eso de resfriarse... con lo que “mola” cuando eres chico meterte en los charcos y empaparte entero. Yo recuerdo que un día de pequeña, como en el pueblo de mis abuelos no llovía nunca, un día que perdí a las canicas con mis primos mayores, de la rabia que me dio, me acosté literalmente en el suelo y me revolqué un par de veces en un charco bien grande para echarle la culpa a ellos de mi “asegurado” resfriado (no me resfrié y me cayó una buena bronca; eso por hacer caso a los mayores que siempre lo creen saber todo... Los charcos, niños; ¡no resfrían!)

La lluvia baña de soledad las esquinas de las urbes poco pobladas de turistas, la lluvia baña de tristeza la vida cosmopolita, y de vida, la naturaleza muerta de las estepas claras...

Hoy el cielo llora, de alegría y de pena a la vez, como podemos llorar los humanos; la gente con corazón que rodea nuestro mundo tan descorazonado... El cielo empapa la vida y la nutre, y da abrazos mojados a los que a la vida se aferran...

El cielo trae recuerdos muertos en almas vivas... Y los recuerdos, nos enseñan el camino del que partimos, y la lluvia; aquel lugar dónde podemos ir...

P.D.: ¿Os gusta la lluvia?
P.D.1: ¿Y las cacerías?. Contádmelo, please!!

Besitos Dulces
RocíoMedina , Ayudante de Mago Profesional

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14 Noviembre 2006

Ayudante de Mago 10

Querid@ Mí@s:

Definitivamente; los hombres y las mujeres somos muy diferentes...

Después de varios meses en el que mi frigo se había autoproclamado en huelga de hambre obligatoria, y los armarios de mi cocina estaban más cercanos a la inanición que a cualquier otra cosa, Babi, mi amiga “entusiasta”, me agarró por banda en casa y me obligó a ir con ella al “Súper”...

Yo odio los “Súper”, en general odio cualquier cosa a la que se le anteponga este término, pero lo de los “Súper”; no sólo es una “chachada”, sino que es ¡mortal!...

Detesto los olores (no los perfumes; pero sí los olores), y en los “Súper”, hay un conglomerado de todos ellos: los de a carne muerta y a pescado crudo, a sudor de los que levantan el brazo para coger el azúcar “glass” más barato (que es siempre el que está en el último estante; “arriba del tó“), los que se rocían con desodorante y se vierten las colonias allí mismo para ver cómo huelen, las señoras que se han dibujado en el flequillo una cresta colosal con laca “Lupita” (y se dejan la coronilla sin peinar), los que se prueban ahí mismo las zapatillas de plástico imitación “J’haiber” (del año “catapún”) y el olor nauseabundo de los calcetines inunda la sección de las recetas mágicas de cocina del “Sr. Karlos Arguiñano”...

De un “Súper” también detesto la osadía de la gente. O sea; que mete el carrito en el pasillo más estrecho sin separarse de él ni un minuto, te pisa, te empuja, y para colmo de males; se están tres horas mirando mantequillas sin decidirse a ninguna - porque se llevan centésimas de céntimos de euros entre una y otra - , y después de esas horas en las que te ves atrapada entre los lácteos y el carro de la señora, ésta te dice: “...¡oye nena!, tú que sabes de esto... (si, señora sí, igual cree que pagué un MBA en “Harvard” para saber distinguir una mantequilla de un queso para untar...), ¿este queso de restregar es mejor que el otro?, porque como viene en inglés no lo entiendo...” (y no, señora, no es queso; ¡es mantequilla!, y no viene en inglés, sino en holandés, ¡pero esto ya no lo digo!)

Claro, que también existen esas personas que se van a un “Súper” a ligar; ¡cómo os lo estoy contando!. Hay de todo: solterones, solteros, divorciados, separados, casados y lesbianas (los gays no ligan ahí; van, o solos, o con sus parejas, pero son educadísimos y no les va el rollo “Súper” para ligar; ¡qué queréis que os diga!).

Están los solterones; que guapos o no, se acercan tímidos y te preguntan si sabes dónde está tal cosa (como disimulando y queriendo dejar claro que ellos no se conocen las secciones punto a punto y que jamás vienen solos a la compra). Los solteros empedernidos que compran vino y bombones, te miran el culo, y dejan el cesto (jamás cogen carrito) en el suelo y se suben el polo de “Ralph Lauren” hasta el codo para que le miremos el reloj y la prisa que llevan). Luego están los divorciados o separados, los calas enseguida, porque se hacen los encontradizos contigo en varias secciones hasta que te sonríen y muestran su predisposición, genética y muscular, a la mínima de cambio, además de demostrar que son unos ideales y perfectos “Amos de Casa” y que cocinan como los ángeles: “...¡vaya casualidad!, aquí nos vemos de nuevo, ¿qué tal?; soy Tomás (o Pepe, o Pedro, o Juan...) ¿necesitas ayuda?, ¿puedes cargar el paquete de leche al carrito?... Veo que te gusta el vino, y ¡hombre!, yo de vinos algo sé... los mejores vinos son... Ya veo que eres alta, no necesitas que te alcance nada,¡ así mejor!; ¿cuánto mides?... jeje, ¡y te pones tacones!,¡vaya, vaya!... si, claro, yo también llevo prisa, ¿te acerco a algún lado?...¡pues otro día!, ¿tienes teléfono?...” (Pues mira ¡NO!; yo, hoy en día, me suelo comunicar por señales de humo, y si hay niebla; ¡con los bongos!.¡¡Hay que fastidiarse!!). GRRrrrrrrrrrrrrr!!!!!

También están aquellos que van de “pater- paternalis”, o sea; los que van con una criatura pequeña y monísima, hechos un pincelito, casi vestidos a juego como “Eugenia Martínez de Irujo” con su “niña Cayetana”, o “Victoria Adams” con su “Romeo Beckham”, o los “Guti’s de Benito”... sin parar de hacer arrumacos tiernos a los bebés, y sonreír al personal, con esa cara de ángel de dientes blanqueados y maridazo de los buenos que te deja tonta. Entonces, aprovechando la flaqueza humana y que has bajado la guardia para asegurarle, de que por más caprichos que pudiera dar y conceder a su bebé (que luego son sus sobrinos, o los hijos de sus amantes...), no puede dejarle chupetear cualquier cosa porque puede agarrarse un herpes de “no te menees” y él, atento y educadísimo, te agradece el consejo invitándote a cenar cualquier día en su casa...

Luego el tema lesbiana que hay mucha también. A mí son las que menos me molestan; sino todo lo contrario, porque para ligar (como son mujeres) utilizan unas excusas buenísimas e ingeniosas, además son de las que más agradeces los piropos (también porque sean mujeres y entre mujeres, rara vez hay cumplidos sinceros ni bonitos; ¡qué triste!, ¿verdad?...) Te dicen cosas como: “... tienes el pecho muy subido, y yo necesito un sujetador que me las levante, al menos hasta la mitad, ¿dónde te compras esa ropa interior?... “ También cosas como: “oye, me ha gustado la mirada de asco que le has puesto al tío ese... si, si, ¡ese de ahí!; ¡el guaperas!... ¿eres lesbiana como yo?...” También están las que directamente te preguntan si no te importa acompañarlas a la sección textil para ver qué tal les queda esto o lo otro, aludiendo que ven en ti a una persona “muy estilosa”. Además, tienen una conversación por lo general más productiva...

Una vez, y hablando del tema de las chicas “lesbianas” , me resbalé por culpa de un bote de “ketchup” que habían tirado al suelo con toda su rojez vertida en el pasillo, y fui a estamparme directamente contra una pila de Galletas “María”. Me hice un chichón tal, que ni “Paco Porras” y sus crestas adornadas de pepinos... Semejante disgusto me llevé, que fui a hablar directamente con el “mandamás” del “Súper” a quejarme, y ahí ya no he vuelto a ir. Total, que entre tanto soponcio, dolor y desesperación, una chica me dijo: “... a las lesbianas eso no nos pasa, no llevamos tacones, no llevamos prisa en los ‘Súper’ tratando de evitar a los ligones, y además, tampoco llevamos escotes y los jefes nos toman en serio...”. Inmediatamente supe que seríamos amigas: ¡¡qué ironía!!, ¡¡qué humor tan fino!!. Se llama Begoña y vive en Benidorm con su novia.

Total, que yo, negada para los ordenadores, por más que intento hacer la compra “online” es que no me sale bien. La última vez me trajeron el “Súper” entero a casa, y tuve que pedir un préstamo al banco para pagar la cuenta y alquilar el apartamento de al lado como despensa. Así que, el día que ya no puedo seguir pidiendo más comida a domicilio por miedo a que me salgan grietas en el estómago de los conservantes, intento ir a cualquier hora en la que intuya que van menos “Maris” y menos “ Machos”...

Babi llega a casa, entra con su llave (mis amigos todos tienen llaves de mi casa), me pilla en la ducha a punto de matarme por el susto, y me abre la mampara para ver si entre el vapor, encuentra algo de mí. Me dice que salga pronto que ha quedado con Bruno para ir al “Súper” (él para comprar “gomina”, ella para comprar queso “Brie” al que es adicta – lo siento por mi amigo “Esteban Torres de Silva” que lo odia- autobronceador y tampones). Le digo que ¡a mí que me cuenta!, me dice que me ha hecho la lista de la compra y que salga de una vez, que Bruno ha dejado la supervisión de una obra (es arquitecto) para venir, y que ya conozco lo histérico que se pone con la impuntualidad. Vamos, ¡que tengo que ir y punto!, que no tengo nada en casa para comer y que así no puedo vivir...

Chantaje emocional, terror psicológico, broncazo del siglo, y tras varias amenazas; me prepara la ropa que tengo que ponerme sin rechistar.

Con mis amigos ¡no tengo carácter!, y claro; me visto, y a los cinco segundos, mientras dejo a Helmut su cacharrito del agua preparado, llega Bruno con el “Todoterreno” pitando en la puerta como un energúmeno...

Llegamos al “Súper”, Bruno nos avisa de que: “¡Tías!, ¡daros prisa!... ¡¡prisa!!, ¡que mira que os conozco!, ¡nada de pintauñas ni chachadas de esas que me piro!... me piro en serio, ¿eh?... Bueno, yo nada más que os digo eso... ¡me cojo y me voy!, que la última vez que vinisteis sólo a por magret, acabé aguantando a una tía con patines que me hablaba de la tarjeta por puntos y la oferta de sartenes antiadherentes...”.

Babi, una vez dentro, lo tenía todo previsto: primero la gomina de Bruno, segundo las compras de Babi, y tercero; me acuesto encima del carro empujándolo, mientras Babi me lo llena, y Bruno habla con su novia y le jura:

_ “... ¡Es mentira!,¡tía!... eres una paranoica como todas las tías, ¡¡¡una insegura de narices!!!... que si, venga... ¡¡qué sí!!, que lo que tú digas... pues si, ¡ale!...Mira tía, si estás más contenta diciéndote que me tiro a medio Madrid te lo digo, pero no es verdad... vale, siiiiiii...; ¡lo que quieras!... venga vale... ¡¡ahora échate un llanto!!, que con eso lo solucionáis siempre todo...¡Venga!, eso, muy bien, ¡¡¡a llorar como siempre!!!... ¡Joder!, ¡qué no!. ¡NO!... ¿cómo quieres que te lo diga?. Mira... ¡paso!, ¡¡paso y ya está!!. Si no te fías de mí; ¡lo dejamos y punto!... no estoy para estas tonterías...”

(Bla, bla, bla, bla, y ¡BLA!... muchos de vosotros sois tíos, ¿verdad?... Pues ya sabéis de qué va esto... así que: ¡¡desconecto que me aburro!!)

Situación después de tres cuartos de hora: Bruno mirado las televisiones de plasma, comiéndose una bolsa llena de gominolas a granel, y bebiendo, a morro, un bote de “Coca-Cola Light” tratando de serenarse tras la tercera discusión con su novia. Yo sentada, sin zapatos, en la sección de bricolaje escondida, mirando las fotos de un mega bloc de pinturas al óleo, y observando el móvil de reojo por si me llama Babi avisándome que ya tiene mi compra lista. Babi; “Sección Quesos”, comprando para ella un trozo de cada...

Por fin salimos, la compra que Babi me había hecho, una vez empaquetada para traerla a casa, ocupaba 7 cajas (cuando la tengan que montar en el camión de reparto lo van a ¡flipar!)

A facturar en mi haber: 290 euros a base de vinos, foie fresco, magret de pato, jamón de Jabugo y demás productos ibéricos, rones añejos, aceitunas y quesos. 56 euros de comida de verdad y más productos necesarios (según Babi).

Bruno recibe la cuarta llamada de su novia, y decide estampar el teléfono directamente contra la pared de la cabina del “fotomatón” de la entrada, y una señora, salió despavorida de allí pensando que le estaban pegando cuatro tiros por fea. ¡Pobre!...

Babi, con una sonrisa, le pasa la mano a Bruno por el hombro, y le dice que no se preocupe, mientras, se acerca a la señora de “los cuatro tiros” y le dice que lo siente mucho. Entonces, se agacha a coger el teléfono, le quita la tarjeta; y lo deja directamente en el cubo de la basura...

Conduzco yo (soy la única chica a la que le deja conducir sus coches), porque Bruno estaba de mal humor y además, nos acercamos con él a la obra porque llegaba tarde y necesitaba apoyo moral...

Bruno: _”...la muy cabrona me deja, ¡me deja la muy perra!... ¿qué se habrá creído?... ¡Joder tías!; ¡que ella queda con su ex y yo no le digo nada... y porque encontró un condón en mi casa pone el grito en el cielo...”

(¡Y yo los ojos en blanco!... De hecho, ahora mismo estoy levitando y voy camino de encontrarme con San Pedro... ¡¡Lo mismito, Bruno!!. Es igual quedar con un ex a tomar algo, que el que tu novia pille debajo de tu cama un preservativo usado cuando lleva dos años contigo tomándose la píldora...¡Y no es para tanto dice...!. Pero yo me callo porque como hable me vuelvo a enfadar con él).

Claro, él habla para todas, pero más que nada para Babi, porque ella siempre se lo consiente todo y le defiende lo indefendible...

Llegamos a la obra, y Bruno echa a correr, y yo me quedo aparcando el coche con Babi detrás, canturreando a “Police”, y abriendo un sobre de “M&M”...

P.D.: ¿Cuántos os sentís identificados con Bruno?
P.D.1: ¿Cuántos habéis ligado en un “Súper”?
P.D.2: ¿Tenéis fobia a los “Súper”?

Besitos Dulces
RocíoMedina , Ayudante de Mago Profesional

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14 Noviembre 2006

Ayudante de Mago 9

Querid@s Tod@s:

¡Tengo que dejar este trabajo!, porque ser “Ayudante de Mago”, ya no es lo que era....

Ayer entré en “La Chistera”, porque me dijo mi Jefe que algo estaba pasando con Wifredo, “El Conejo Suplente”, que cada vez que le invocaba; él no quería salir. ¡Estaba claro que había que negociar!...

Aquí hay un problema; yo sola entrar, no entro. ¡No entro porque no!; porque tengo claustrofobia y no me da la gana... Pero claro, es mi trabajo y el dueño de “La Chistera”; mi Jefe.

Llamo a Babi, mi amiga “entusiasta”, pero Babi me dice que está en su hora de las llamadas gratuitas y que aprovecha para pedir cita en su diversión preferida: llamar a inmobiliarias de todo Madrid, y hacer perder el tiempo a los pobres comerciales que enseñan casas que jamás comprará, porque sólo lo hace por diversión; porque le encanta ver casas (mientras debe poner histéricos a estos sufridos trabajadores).

A todo esto, y mientras pienso en quién puedo llamar, Pilu me telefonea al fijo: ¡quiere los pendientes antiguos de mi abuela!. La chantajeo y llega a los dos minutos y treinta y nueve segundos exactos a mi casa. Pilu viene conmigo...

Según entramos, nos encontramos con que ya están de nuevo las bombillas fundidas, ¡y cualquiera le dice nada a mi Jefe con lo roñoso que es el pobre!. Pilu metió mano en el bolso y a luz de mechero, nos guiamos por la antesala de “Las Liebres de Purpurina”, y al fondo del todo; vimos una pequeña luz. Piluca saca el móvil, quiere empezar a hacer fotos, pero claro; ahí dentro, no teníamos cobertura, ni luz, y la foto salía demasiado oscura.

Y detrás de aquella luz vemos al mismísimo “Pedro Pimienta”, representante de Wifredo, “El Conejo Suplente”... Piluca, educadísima ella, se acercó y le dio un par de buenos besos y le dijo que si le podía ayudar en algo. “Pedro Pimienta” denegó el ofrecimiento y dijo que para huevos; ¡los suyos!, que no dejaba a nadie que se los tocaran... Así que; se hizo sin ayuda de nadie, unos huevos entre revueltos y escalfados que él solito se zampó sin ofrecernos siquiera...

Traté de negociar con él, pero dijo que la calidad de las propinas que el roñica de mi jefe le daba a Wifredo era una vergüenza, y claro: ¡tenía razón!. Dejamos estar la cosa un rato porque al hombre parecía molestarle cada vez más nuestra presencia y su aparato postizo, y por miedo a que se atragantase y tuviéramos que hacerle la respiración artificial, encendimos la tele y nos quedamos las dos, quietas y calladas.

Terminó de cenar, recogió las miguitas de pan y las echó al cenicero atestado de cenizas de puros habanos, Pilu dijo que o se negociaba pronto, o que ella se iba que llegaba tarde. Negocié con él la cantidad de siempre , y un bolso, que ya no quería Pilu porque descubrió que era falso (de los que le traía su amiga de NY) para “La Señora de Wifredo”.

De camino a la puerta, el masajista del “Mono Torcuato”, me dio un sobre con su dimisión para dársela a mi jefe, y por más que le rogué que no lo hiciera, comprendí que el pobre era viejo, y que le estaba llegando la hora de jubilarse.

Al salir, Piluca me dijo bien claro que ya no entraba más: “...¡una y no más!”. Que el olor a moho y a antipolillas, se le había quedado agarrado a la pituitaria, y que se sentía fatal. Que ahí me apañase yo con mi jefe que ella se largaba de una vez. Agarró mis pendientes “de la herencia en vida”, y de un portazo; los desconchones de la pintura adornaban el parquet de la entrada.

Con el sobre en la mano me dirigí al teléfono, donde la luz del contestador pitaba roja y discontinua. ¡Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!. Primer mensaje: era de Flavia preguntando por Babi. ¡Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!. Segundo mensaje: Purita, la señora de la limpieza adicta al vinagre, que me preguntaba si mañana podía usar mi lavadora y hacer la colada en casa que si no, no llegaba a tiempo de poner sábanas limpias para su cuñada que viene de Cuenca. ¡Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!.Tercer mensaje: Piluca que si sabía si Babi estaba bien porque le comunicaba el teléfono todo el rato. ¡Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!.Cuarto mensaje: Mi Jefe, que quería saber si le había podido regatear media propina menos al conejo. ¡Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!.Quinto mensaje: mi Tía María Cándida preguntando “sutilmente” si para la boda del primo Álvaro voy a ser capaz de hacerme “...con algún acompañante en condiciones (es decir; guapo y con apellidos) o si irás sola de nuevo, como a la boda del primo Rodrigo, con lo mal que queda eso, hija,¡y lo mucho que da qué hablar!...”

Así que nada, a esta hora, ya estoy “destrozaíiiiita”, y cansada y harta de “tó”. Por lo cual, si alguien me ofrece un trabajo “limpio y seguro” (esto es lo que siempre dice mi amiga Marta Robertson: “los trabajos tienen que ser limpios y seguros, como los armarios de las abuelas; limpios porque a veces tienes que comer ahí, y no soporto el polvo. Y seguros; porque no quiero que alguien me pueda robar mi súper barra de labios con brillo permanente, mientras hablo con el de la fotocopiadora, porque son muy difíciles de encontrar...”) yo estaría encantada de cambiar de trabajo. En serio os lo digo, ¿eh?; un trabajo normal y corriente, ¡si es que yo no pido más!.

Cualquier cosa para trabajar va bien, que yo sirvo igual para un roto, que “pa un descosío”. Ahora bien, eso sí; yo tengo que empezar desde abajo (por aquello del “¡qué dirán!”, que yo soy muy mirada para esas cosas. Así que buscadme trabajos de: “ayudante de...”, “ auxiliar del ayudante de...”, “becaria del representante de...”, etcétera...

• Os pongo mi CV por si un caso encontraseis algo:
- Varios años como “Ayudante de Mago Profesional”...
- Edad: Aún en edad reproductiva...
- Condiciones exclusivas: Tengo la misma paciencia que un santo...
- Hábito de vida: Me he hecho a la rutina...
- Valores añadidos: Contención y buenos hechos...
- Baremo económico: Lo tengo que consultar con Piluca que me cuesta un ojo de la cara...

Besitos Dulces
RocíoMedina , Ayudante de Mago Profesional

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14 Noviembre 2006

Ayudante de Mago 8

Querid@s Tod@s:

¡¡Ayer la hicimos buena!!

Resulta que quedamos como siempre, una vez al mes, todos los amigos; a la sesión personal de “Preguntas Trascendentales”. A mí me encanta este día porque es súper especial, y ahora entenderéis el por qué.

Mis amigos, tan guapísimos todos y tan lindos, se ponen este día unos calcetines de lo mis “fashion” que hay (porque tenemos que estar descalzos) y traen cada uno una cajita con una serie de preguntas acerca de la vida, intimidad, curiosidades y secretos (tipología de letra: “Arial 10”) que, al igual que pasa con la partida de cartas, se lleva muy guardada y no se comparte con nadie.

Llegan más o menos puntuales a mi casa, que era donde tocaba (cada vez se hace en una casa distinta, normalmente lo echamos a suertes), y todos guapos, perfumados y nerviosos, comienzan a descalzarse y a colgar en el vestidor de la entrada, todos los abrigos, bufandas y jerséis; y es que tengo la casa siempre con la calefacción por las nubes...

El entorno hay que prepararlo bien, y aprovechando que tenía aún las calabazas del “Halloween” dichoso, decorando el comedor, las encendí, y junto a ellas; el centenar de velas que siempre adornan mi casa. Tengo en el comedor dos sofás, y los cubrí con unas telas de saris indios muy bonitas, se me olvidó poner la música, pero en una mesa baja del fondo, dejé todo el arsenal preparado para las copas: cubitos de colores con forma de corazones, lunas, bolas... y un montón de vasos enormes de cristal, y entre más velas, las botellas con las bebidas. Y como aún no me han traído la mesa que encargué, llené la alfombra gigante de ratán y fibra de coco, de cojines y de amigos, y en el centro puse un pañito de ataujía, que es sobre el que dejamos un bote grande, en el que cada uno, vierte “sus preguntas trascendentales”.

Os estoy dando una idea buenísima para una velada interesante con amigos, ¿verdad?. Inventé este juego, como buena “Ayudante de Mago” que soy, porque como somos tantos, y en la vida tenemos tan poco tiempo, este evento es una excusa ideal, para vernos todos y ponernos al día, lo más rápidamente posible, de nuestras vidas...

En este juego vale todo; somos amigos, así que, se puede preguntar de todo, y sólo vale contar la verdad (si eso incluye que es demasiado personal, no hay obligación de contar nada, en ese caso se dice: “¡muy personal!”, y hacemos otra pregunta. Ahora bien, si dices que es ¡muy personal!, y los demás concluyen que no; se te puede castigar con algún trabajo forzado: como llevar a Piluca a la peluquería y aguantar estoicamente su sesión de mechas de varias horas, irte un día de juerga con “El Richi”, quedar con Bruno y organizar su cuarto después de una noche de juerga, llevar un día a Babi de compras, etc, etc... Se entiende, ¿no?). Lo genial de esto es que cada uno va echando sus preguntas, una a una, doblando su papel delante del resto, a la urna central. Mientras, cuenta en voz alta el número de pregunta que es, hasta llegar al número acordado por todos en la sesión anterior. No vale repetir preguntas, así que; después de la sesión y de haber agotado los interrogatorios (la mayoría de los chicos siempre coinciden con las mismas preguntas escritas: sobre sexo, y sobre si te lo montarías con él y con varias “titis” en una sauna de masajes turca...), las quemamos y decidimos en qué casa se hace la siguiente sesión. También hay quién comenta algo sobre invitar a alguien para la siguiente cita, y nunca suele haber problemas, pero como se trata de temas personales e íntimos, y a veces, o casi siempre: “picantes” , pues normalmente se propone al grupo primero.

La verdad es que es muy divertido, si hay confianza y cariño, te partes de risa, porque siempre se permiten algunas bromillas. Y repito; ¡fundamental cuidar el entorno! (poca luz, inciensos agradables y suaves – recordad que normalmente la gente ya se echa bastante perfume- muchas velas, muchas telas y cojines de colores, y una buena temperatura).

Bien, comenzamos; y Alfonso Moro (ya os lo mencioné en un correo anterior), que es un sevillano agitanao y con mucho arte, se sienta a mi lado derecho, a mi izquierda Bruno, y siguiendo a Bruno y hasta llegar de nuevo a mí, en sentido pues, de las agujas del reloj: Flavia, Sofía, Bobby García- Izquierdo, Carla Ruíz, Vitti, André Grund, Piluca, Ramiro, Kuki, Luis de Juan de la Rúa, Marta Robertson y Óscar Escolano (pegado a Moro). Ahí estaban todos mis niños sentados entre cojines y sofás, mientras Helmut iba chupando y lengüeteando curioso a todo el mundo, tratando de no quedarse excluido...

Comenzamos el juego, y la primera pregunta que le salió a Vitti, estaba relacionada con Piluca (Vitti y Pilu, tuvieron un tórrido romance un verano en “Zahara de los Atunes”, pero aunque se corrió el rumor “en secreto” y de boca en boca, lo cierto es que sólo nos fue confirmado a unos pocos...), así que Vitti, contestó como no dando importancia a la pregunta (con el ademán de : “si pasó algo; mejor negarlo...”), y claro: Piluca montó un pollo tremendo. Helmut que ya dormía plácidamente en la alfombra donde se “acuesta” el cajón flamenco, despertó de sus ronquidos, y extrañado, se puso a saltar encima del que pillaba por el medio, por si un caso, y ya que la cosa estaba “divertida”, le quería alguien tirar una pelota o algo... A todo esto, mi amiga Carla Ruíz, que odia todo tipo de bicho viviente, se puso histérica cuando a “mi hijito”, en uno de sus asaltos más suplicantes, se le enganchó una uñita en su chaqueta de “Cashmere” auténtica, y del grito de ella, él salió corriendo, llevándose enganchada media levita; ¡un drama!. A todo esto, Kuki, que se había autoproclamado “heredera universal de dicha prenda” para días en los que Carla no la use; puso el grito en el cielo y saltando, de Ramiro a André, pasando por un codazo a Piluca, se abrazó a Carla tratando de consolarla inútilmente...

Entre tanto, Bruno dijo: “¡Tíos!, éstas se van a echar a llorar todas y yo ¡paso!; ¡Rocíooo...!, ¿dónde tienes escondida la plaaaaay?...”, y claro; en cuanto dieron con ella se pusieron a jugar mientras nosotras ya estábamos en la cocina, esperando a que Marta Robertson, le pusiera a Kuki y a Carla un par de copas bien cargadas... Echamos sin querer la noche a perder...

El caso es que nada despierta más a un tío que una partida a la “playstation”: ¡comprobado!. ¡Ni una sesión de “Strippoker” hace que se sientan más hombres...!

Nosotras entonces empezamos a ver las cosas de otra manera; las copas se habían subido a la cabeza, y sentadas en el suelo arremolinadas y con los ojos vidriosos, mientras yo acariciaba y daba besitos a mi “Helmutzosi”, veíamos a los “nenes” tan tiernos y tan infantiles, tirados en el sofá, con los ojos como “bajoplatos”, cara de concentración máxima, y celebrando, con golpes “machos”, los goles de Ronaldo y Van Nistelrooy, que en vez de despertarnos las hormonas, desabrocharnos el escote, y soplarles cerca del oído que si quieren otra copa; nos despertaban el instinto maternal, y las ganas de llevarles el “babero”, y un “cocacao” con pajita y todo.

A la media hora de la quinta partida, Luís de Juan, que daba cabezadas, me dijo que se iba a la cama; se quitó la camisa de cuadros ahí mismo, la colgó en el quicio de la puerta, y se metió para el dormitorio. A él le siguió Bruno, después de asegurarse que alguna de nosotras se iba a meter entre él y Luís, diciendo que “mariconadas; ¡ las justas!”. Después alguno se fue, otros se quedaron en la otra habitación durmiendo entre una pila de cojines, almohadas y almohadones, y otros; abrieron los sofás y ahí se quedó la cosa...

Esta mañana, al despertarme y abrir un ojo, me di cuenta de que había sido utilizada como colchoneta humana, y tenía apoyadas entre mi estómago y mi pecho, a tres cabezas; dos de ellas humanas y una canina. Las velas se habían consumido, y la habitación estaba cargada de un olor intenso a hombre sudado y a cerillas recién quemadas...

Me levanté con cuidado para abrir una ventanita, y entre el silencio de la casa, escuché un hilito de voz que provenía del fondo. Sigilosa me acerqué con cuidado de ni pisar, ni despertar a nadie, cuando escuché la voz de Bobby García – Izquierdo que le decía a una amiga (no diré a quién):

_“¡Mata!, ¡ mata!; que me encontré con una gata, medio cegata que me dijo: “Wattaaaaa”, ¡¡¡¡agárrame esta pata...!!!!”

P.D.: ¿Creéis que la amistad entre chicos y chicas puede darse de una manera absolutamente sincera por parte de ambos?.
P.D.1: ¿Alguno quiere apuntarse a la siguiente sesión de “Preguntas Trascendentales”?.

Besitos Dulces
RocíoMedina , Ayudante de Mago Profesional

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Sobre mí

- "The Secret of Health for both mind and body is not to mourn for the past, worry about the future, or anticipate troubles, but to Live in the Present moment wisely and earnestly". Buddha. - "Todos tomamos distintos caminos en la vida, pero no importa a dónde vayamos, tomamos un poco de cada quien", Tim McGraw

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