Ayudante de Mago 11
Querid@ Mi@s:
¡Qué fastidio de tiempo!. Ya sé que la lluvia es necesaria y todo lo demás, pero a mí me pone triste...
Y es que yo siempre asocio la lluvia a una gran casa familiar en el campo, con una inmensa chimenea encendida, donde se asan castañas y boniatos, donde todos los primos, hermanos, tíos, abuelos y papis estamos juntos...
También la asocio a un caquilero enorme que tienen mis abuelos en el huerto y que siempre vemos desde el balcón del salón principal. Es un árbol enorme y precioso, que en otoño se cubre de hojas ocres y almagre, brillantes y pulidas, y de unos frutos dulces que son como naranjas amargas pero más grandes, turgentes y de piel más sedosa... Un día de pequeña, me empeñé en que mi abuelo me pusiera allí un columpio; aún hoy sigue estando con la madera de su asiento podrida por el tiempo y de vez en cuando, alguno de mis primos pequeños, se suben y se mecen mientras huyen de los gatos...
Hoy en día ya no hay tiempo para eso; ni para reuniones familiares, ni para quedar en el campo a pasar veladas enteras toda la familia junta...
La lluvia también la asocio a las cacerías... yo no he cazado nunca (de pequeña ranas y lagartijas en la acequia que había en la finca de mis tíos), pero en mi familia hay de todo, y claro; alguno tiene el mal vicio de pegar tiros a animales (no sé si caza mayor o menor). Recuerdo mucho de pequeña cuando siempre los días de “matanza” (se mataban cochinos y no sé qué más), los hombres se iban a cazar y no sé por qué -porque jamás traían nada- y luego se hacía fiesta varios días seguidos. Esto normalmente en Navidad...
Aquellas reuniones eran las mejores del mundo...
Cada año venían nuevos primos y tíos, y demás familia a la finca que yo no conocía de nada. Y claro, parecía que cada año “Papá Noel” se adelantaba más, porque con la llegada de todos ellos, también había regalos de cortesía y buenos propósitos para con el espíritu navideño. En casa nunca se celebró la llegada de este famoso personaje entrañable de barba blanca, mejillas coloradas y gafas antiguas a lo “John Lennon”, con “Rudolph”, el famoso reno de la nariz roja, tirando de carreta voladora... En casa éramos más de “Los Tres Reyes Magos”, y de las versiones renovadas, acerca de sus pajes, que nos contaban cada vez que reconocíamos a alguien del pueblo disfrazado de tal en sus cabalgatas...
También hay lluvias preciosas, como una vez durante un “Camino del Rocío” a caballo cruzando Doñana, entre polvo y pinos, nos calló un chaparrón enorme. Un chaparrón regado en cantes, alegría, rebujito y jabugo, donde con chubasqueros verdes caqui (el caqui me persigue), nos cubríamos los vestidos flamencos de campo...
Ese día la polvareda de los “Pura Sangre” al trotar se disipó, y veíamos una caravana de colores y alegría que se iba empapando lentamente mientras al fondo del todo, allá por el ocaso, se abría un arco iris grande, brillante y agradecido...
La lluvia hace brillar el campo, atraviesa el cielo e inunda la tierra de vida y la llena de intensidad en sus colores, pero mientras se deja resbalar lentamente hasta el suelo, lo envuelve todo en un halo gris y triste.
Pero hoy me he levantado positiva, he estado encaramada a la mirilla de la puerta todo el rato esperando a que entrase el portero y me lanzase al aire los periódicos que siempre quedan destrozados. ¡Menudo madrugón que me he pegado!... Por fin llega el portero que se llama “Don Fernando”, y justo le veo y abro la puerta a la vez que él lanza los periódicos; ¡me ha incrustado la grapa del “ABC” en medio del graneo!. Me asegura sentirlo mucho, le sonrío, y mando directamente mi positivismo de hoy al cubo de la basura...
Pero claro, dicen los que saben de esto, que nada motiva más que un buen desayuno, una sesión de ejercicio (no sé qué orden seguir), y una buena ducha. No tengo el cuerpo para muchos trotes así que desayunar, desayuno bien, después saludo a mi máquina de “step” que me mira espantada y sorprendida, y mientras le quito el polvo, abro el grifo de la bañera (ya sé que en sequía no está bien, pero es que mi estado es crítico...)
¡Estoy en forma!, ¡estoy más animada que nunca!; ¡esto del ejercicio es lo mío!. Estoy sudando a mares, y creo que ya debo tener el “pompis” duro de tanto “step”, así que; me prometo a mí misma no dejarlo pasar ni un día más. Me he quedado “tó loca” con el cardio que he hecho esta mañana... Han pasado 12 minutos; ¡increíble!. Doce enteros minutos dándole a los pedales y ejecutando malabarismos para no caerme al suelo mientras de fondo oigo a “Los Marismeños” a “tó meter”...
Con la lluvia explotando en los cristales y Helmut a dos patas tratando de cazar las gotas, pego la cara al cristal y observo a los niños de mis vecinos que vienen del cole, arrastrando sus mochilas en sus uniformes embarrados, mientras su padre les dice que no se metan en los charcos que se van a resfriar.
Menuda faena eso de resfriarse... con lo que “mola” cuando eres chico meterte en los charcos y empaparte entero. Yo recuerdo que un día de pequeña, como en el pueblo de mis abuelos no llovía nunca, un día que perdí a las canicas con mis primos mayores, de la rabia que me dio, me acosté literalmente en el suelo y me revolqué un par de veces en un charco bien grande para echarle la culpa a ellos de mi “asegurado” resfriado (no me resfrié y me cayó una buena bronca; eso por hacer caso a los mayores que siempre lo creen saber todo... Los charcos, niños; ¡no resfrían!)
La lluvia baña de soledad las esquinas de las urbes poco pobladas de turistas, la lluvia baña de tristeza la vida cosmopolita, y de vida, la naturaleza muerta de las estepas claras...
Hoy el cielo llora, de alegría y de pena a la vez, como podemos llorar los humanos; la gente con corazón que rodea nuestro mundo tan descorazonado... El cielo empapa la vida y la nutre, y da abrazos mojados a los que a la vida se aferran...
El cielo trae recuerdos muertos en almas vivas... Y los recuerdos, nos enseñan el camino del que partimos, y la lluvia; aquel lugar dónde podemos ir...
P.D.: ¿Os gusta la lluvia?
P.D.1: ¿Y las cacerías?. Contádmelo, please!!
Besitos Dulces
RocíoMedina , Ayudante de Mago Profesional
