La Coctelera

rociomedina

"Chic By Accident"

14 Noviembre 2006

Ayudante de Mago 12

Querid@s Tod@s:
Aprovechando que había puente y hacía buen tiempo, quedamos todos en irnos a comer fuera.
Claro, esto de quedar así como así con doce personas, trae siempre sus consecuencias. Las positivas: sesión de risas y el quedar todos juntos, lo que siempre ayuda a estrechar lazos; las negativas: que poner a todo el mundo de acuerdo en hora y sitio es un desmadre, lo que siempre incentiva a tener una disputa.
Total, que Alfonso Moro dijo que él ya no llamaba más a Piluca porque elegía sitios donde se quedaba muerto de hambre y “eslomao” del “palo” tan gordo que le daban. También dijo algo de que siempre reservaba media hora más tarde conociéndonos como nos conoce (a las chicas; se entiende), y que él ese día no iba a tomar copas a ningún sitio que no pusieran un poco de flamenquito y que no pudieran entrar sus colegas de Sevilla con las guitarras y la caja flamenca.
Llegamos nueve al restaurante de la C/ Alcocer, cuyos dueños, amigos del “Rocío” de mis padres, siempre nos tratan muy bien y te ponen unos lenguados tamaño tiburón.
Pilu, como es muy “chic”, se pidió la copa especial de “boletus con espuma de espárragos blancos”; un primer plato que acabó comiéndose a regañadientes mi amigo Óscar Escolano, ya que ella, sin preguntar tan siquiera, se lo cambió por su plato exclusivo de “bolitas de sesitos rebozadas con granada y ‘cherries’ ”. Babi, mi amiga “entusiasta”, optó por poner los platos para todos con el fin de no discutir, y claro; ahí estaba mi Bruno quejándose de que aquello era una auténtica marranada de primera categoría (lo de todos “meter mano” en el plato de todos). Babi se ruborizó y quiso recular, pero claro, ya Piluca se había quedado con un trozo de su plato de un exquisito “pastel de calabaza con algas y trufa”, y Bruno tuvo que callarse, y empezó a coger “la serpentina de pasta con guiños de nueces y nata” de algún otro primer plato...
De segundo lenguado todos excepto Bruno, que se pidió un chuletón de buey “al punto” de los que hacen época (la chica cuando lo trajo y nos miró, estuvo a punto de prepararle una mesa para él sólo y su plato tamaño los gigantes de “Gulliver”)
Salir a comer fuera siempre es un poco arriesgado, y más cuando hay tanta gente, al final todos los comensales cercanos, empiezan a estar más pendientes de la conversación del grupo anexo, que de la suya propia. Además, se generan varios temas de conversación dentro del mismo y si te toca en medio, no sabes cuál escoger.
Mi amigo Alfonso Moro, opinó acerca de los “Corvette C6” de 77.950 euros con 405 CV, también habló de que los “Dodge” que promocionan aquí en España, y dijo que para darse a conocer están bien, pero claro, como tienen ese precio tan bajo y aquí apenas conocen esa marca americana, cualquiera se atrevía a comprar uno, y que aunque te comprases el mismísimo “Dodge Viper “ de 506 CV y al módico precio de 120.700euros, la gente no lo apreciaría y que de tener buen coche; hay que dejar constancia siempre. Entonces concluyó que la mejor elección era el “Porsche 911 Cabriolet” que vale 114.496 euros pero tiene 355 CV y es una pasada; además, lo compraría en una variedad de rojo bergamota que no lo conoce nadie, así; para llamar bien la atención. Claro, Bruno que de coches sabe un rato, dijo que lo suyo era una estupidez, que si había que comprarse coche, que se dejara de “mariconadas” y que a por el “Lamborghini Murciélago LP640” , que ese bicho costaba lo que debía costar para tener 640 caballos, o sea; 279.328 euros (cerca de unos 46 millones y medio de pesetas)...
Babi, que escuchaba atentamente, dejó su conversación con Piluca y Carla sobre la ventaja de las uñas acrílicas sobre las de gel, y dijo que el “Lamborghini” de Bruno sonaba bien, pero que si aquello no era descapotable que se olvidara; que un deportivo tenía que ser descapotable como el coche que se iba a comprar su padre: un “BMW M6 Cabrio”, que eso sí era coche y que tenía más caché aquello de decir: “... tengo un súper deportivo ‘coupé’ versión sin techo y con 507 caballos de súper, súper, potencia, y llamado a ser uno de los ‘cabrios’ más rápidos del mercado...”. A Bruno se le atragantó la serpentina y a punto estuvo de darnos la comida... Pero en vez de eso, le dijo que tenía que volver a hablar de sus “moñadas” y que ella de coches que no entendía, o que si tenía que recordarle lo que pasó la primera y última vez que le dejó el coche...
Os lo cuento yo:

Una tarde, estábamos todos en “El Portil”, en Huelva, en casa de mi primer ex. Su abuela, cuando se quedaba sola en el chalet, y tenía la potestad de matriarca, siempre le decía que se fuera a vigilar la casa de la playa, que tenía miedo a que se la quemase su fallecida prima Eugenia (la abuela le quitó su primer novio, y aunque la cosa duró poco tiempo, la prima Eugenia nunca se lo perdonó y siempre le decía a la abuela que se andase con ojo, que el día menos pensado la iban a quemar en la hoguera por bruja. Como la abuela no se quemaba ni con el aceite de las croquetas, tenía un miedo horrible a que la prima Eugenia mandara desde el infierno quemar todas sus casas...)

Así que, esa tarde nos la pasamos todos mirando el mar; estaba muy revuelto y venía un viento tremendo de Portugal (eso decían todos; que venía de Portugal, del “Algarve” para ser más exactos), y nos quedamos en su terraza mirando estamparse las olas en las orilla plagada de conchas, mientras los niños hacían volar sus cometas...

Hacía muchísimo calor, y las niñas me pidieron que les pintara flores en las uñas de los pies mientras ellos iban a comprar algo de beber. La tarde fue pasando tranquila hasta que se acabó el tabaco y nadie quería ir; nadie excepto Babi, la más “entusiasta” de todas.

El caso es que dejamos los coches encajados a modo de puzzle en el garaje de la entrada, y el último coche, y por tanto el más fácil de sacar, era el de Bruno. Él dudó un poco, pero como el quiosco estaba muy cerca, le dejó las llaves y le encargó como un millar de cosas más aparte de tabaco, entre ellas; gominolas a las que es adicto.

Nos acercamos todos al otro lado de la terraza, mientras dábamos ánimos a Babi de que lo conseguiría sin esfuerzo (apenas tenía dos años el carnet, aprobado a la quinta, y habiendo conducido un total de seis horas...) Caló el coche dos veces, bajó la ventanilla y nos gritó desde abajo que ella nunca había conducido un “Land Cruiser”, y que los “Toyota” se le resistían siempre... Bruno ya estaba abajo, con cara de malas pulgas y menos paciencia, le dijo que ya iba él a por las cosas, pero todos desde arriba le rogamos que le diera a Babi un voto de confianza.

Babi logró arrancar, Bruno le puso directamente el cinturón de seguridad y le explicó cómo tenía que hacer para meter la marcha atrás, y con el dedo índice levantado le dijo que los retrovisores estaban para usarlos.

Marcha atrás bien, enderezó, y por fin mete la primera y Bruno se sube a la acera con la intención de mirar cómo se incorporaba a la carretera; se fue directa al muro de la entrada de la urbanización (le empotró todo el morro). Bruno echó a correr hacia el coche, y Babi, que estaba muy nerviosa por la que le iba a caer, quiso enmendar lo hecho, pisó marcha atrás para salir del muro, y “catapún”, le dio a una fila de motos que había detrás. Total: coche abollado por parte trasera y delantera, y Bruno histérico diciéndole que se bajara del coche. Babi se había encerrado dentro y decía que ella no se movía de allí que le veía muy nervioso. Bruno cada vez que le mencionaba el término “nervioso”, se crispaba más, y Babi diciéndole que se relajase, y él aporreando el coche cada vez más histérico y convulsionado, le gritaba que se bajara de una vez; y ella que no se bajaba hasta dentro de un rato que se le pasase.

Bajamos todos; Babi llorando a lágrima viva y con los cristales empañados. Bruno golpeando el capó y mirando el destrozo, el resto tratando de levantar las motos y dejarlas aparentemente derechas como estaban, menos la primera y la segunda que pasaron a ser “Yamahas versión acordeón”...

Después de este suceso; Babi pasó definitivamente, a ser la eterna copiloto de la parte de atrás, y cualquier hecho que ocurra a nivel mundial acerca de algún accidente en carretera, siempre se le pone como ejemplo grave de peligro permanente en el mundo del motor.

Así pues; Babi se quedó callada y volvió a la conversación de la otra parte; expresó su clara oposición sobre las uñas de gel. Aseguraba rotundamente que no había mejores uñas esculpidas que las de acrílico; y que desde luego a las de porcelana ya ni las nombraba porque estaban en completo desuso y no eran nada “trendy”. Luís de Juan que estaba en medio, quería aportar luz sobre el tema de los coches, y más cuando la conversación se centró en los “Maserati Gransport Spyder” que lo tienen emocionado, pero claro; antes de que pudiera tragar un sorbito de agua y enzarzarse en tan apasionante conversación; Piluca sacó un frasco de perfume “Envy” de Gucci, y nos roció a todos, porque detestaba el olor a puro de los de la mesa de al lado... ¡La que se lió!

¿Sabéis lo que es comer un lenguado fresco y riquísimo oliendo a litros de perfume con base macerada de melocotón, incrustado en la pituitaria, entre humareda de puro reseco?. ¿Sabéis lo que es que se levante y le diga al señor del puro que le cambie el sitio a la señora sentada frente a él porque ella con esa horrible peste no puede probar bocado y que le amenace con apagarle el puro a base de “chufritazos” de Gucci?

El señor del puro se levantó de golpe; parecía la “Torre Eiffel”: grande, larguirucho y medio torcido, aunque con un pedazo de tripón de los que asustan de verdad. Y se fue para Pilu, y le echó el humo a la cara mientras le dijo que era una niña malcriada y maleducada; “El Richi”, que no entiende de protocolos (y dicho sea de paso; que había llegado como tres cuartos de hora tarde a la comida), se levantó, le quitó al tío el puro y se lo apagó en su vaso del vino, y dijo que si se ponía en plan macarra tratando de “achantar al personal” que saliera fuera que le iba a soplar un bofetón tal, que ni el “tsunami” iba a ser capaz de frenar el impulso: “... ¿me quieres decir qué te pasa mama pollas?, ¿tú no sabes que quien se mete con mis colegas se mete conmigo?... Y vamos, anda que no vengo calentito del barrio ni ná, ¿sabes?. Es que casi quiero que me digas algo, que te voy a meter la corbata por el c---. Ahora te achantas como una nenaza ¿no?, pues si te levantas y te pones gallito, ahora échale ‘webos’ y dime algo a mí, ¡venga!...¡ pedazo de sebo con ojos!... Mira que te cojo así y te meto un bofetón, ¡payaso!...”

Flavi, atónita, le dijo que se sentase, el señor, a voz en grito, dijo a mi amiga, la dueña, que llamase a la policía, y Bruno sin inmutarse se terminó de comer todo su chuletón antes de mediar entre el del puro y “El Richi”...

Acabamos todos tomando café en el “Stackbucks” de la C/ Orense, aguantando la sobredosis de adrenalina exaltada por el novio de Flavia.

Después de media hora, la cosa se serenó. Volvimos al tema chicas y Piluca sacó un nuevo “Cosmo” y nos leyó a todos los horóscopos, nos hizo el mismo test a todos, excepto a Óscar, que como había sido operado de fimosis cuando tenía cinco años, según Pilu, ya no podía contestar a nada. Después Flavia habló de las ventajas de las barras de labios permanentes, aunque nos aseguró que ninguna dura un asalto de besos de su maromo “El Richi”, y éste que no se enteraba de qué iba la cosa, le sopló cinco o seis por si era a eso a lo que se refería.

Volvieron al tema de los coches cuando un “Porsche Carrera 4S” aparcó frente a nuestra cristalera, y como esta vez “El Richi” estaba próximo a ellos, se unió a la conversación y dijo que el mejor “buga” era uno que:”... le tuneamos al hijo de un colega de mi viejo que el pibe era de Getafe, y no veas si petaba la movida... ¡las llantas eran guapísimas!, ¡macho!. ¡Joder!, te quedabas loco mirándolo; en el capó pintamos las llamas del infierno y por detrás una culebra con tetas... El tronco se partía ‘toer’ pecho de la risa cuando le enseñamos el ‘buga’ terminado...”.

Pilu estaba seria, se sentía molesta por todo, y como ella es muy suya, no conseguimos sacarle una sonrisa ni haciéndole preguntas sobre “El sillón Monet de Imaginarte”, que en algún momento ella aludió a que era lo más para la decoración de la habitación de un niño:”... porque aunque cuesta 650 euros, se limpia fácilmente al ser de charol y no requiere ningún mantenimiento especial...”

Total, que la tarde pasó, y de los coches, la laca de uñas, las modalidades de la manicura y los perfumes que apagan puros, pasamos nuevamente a decidir a qué lugar debíamos ir a cenar... ¡La debacle!, que decía en “La Escopeta Nacional” el señor “Pepón”, “Marqués de Leguineche”, esto era igual: ¡un auténtico desastre!...

Cómo acabó la cosa: las niñas a cenar a un Italiano y después a un tablao flamenco (con Alfonso Moro y sus colegas sevillanos); los niños al “Burguer” y a jugar seguidamente una buen partida de “playstation” (menos “El Richi” ), ¿adivináis a qué?. ¡Si señor!: al “Miami Vice” ...

P.D.: ¿Qué opináis de los coches mencionados?. ¿Tunearíais a un “Corvette C6” y lo pintaríais con las famosas “llamas del infierno” de “El Richi”?

P.D.1: ¿Qué coche escogeríais, como el mejor “Don Johnson” del siglo XXI, para acabar con la corrupción de “Miami” al estilo de “Sonny Croquet”?...

Besitos Dulces
RocíoMedina , Ayudante de Mago Profesional

Tags: adm, 12

servido por rociomedina sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

- "The Secret of Health for both mind and body is not to mourn for the past, worry about the future, or anticipate troubles, but to Live in the Present moment wisely and earnestly". Buddha. - "Todos tomamos distintos caminos en la vida, pero no importa a dónde vayamos, tomamos un poco de cada quien", Tim McGraw

Fotos

rociomedina todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Mis tags

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera