Ayudante de Mago 4
Querid@s Mi@s:
Ayer fue un día genial y fantástico. Quedé por la tarde con un grupo de amigos a tomar algo a un sitio que solemos frecuentar en la C/ Dr. Fleming, 31 (“GAMBRINUS”) para hablar de nuestras cosas... Es un sitio que os recomiendo porque además de aseguraros que el dueño, Luís, es un tío muy simpático, y muy soltero, y muy guapo; también es un tipo joven que trata muy bien a su clientela. Quedamos cuatro chicas y tres chicos.
Mi amiga Flavia fue la única que llegó tarde. Ya después de sólo salir con novios “pijitos” que le rompían el corazón, decidió que a partir de entonces, sólo saldría con tíos “macarras”. Así que, y por recomendación de su psicoanalista; un día se montó en sus tacones y agarró su bolso de “Carolina Herrera”, y se fue con el chófer de su padre al mismísimo centro de Vallecas a ver si ligaba algo...
Quedó en ponernos al día de todo en nuestra cita de ayer.
Flavia llegó con los pelos aplastados por el casco (un casco azul, teñido de spray, y con una pegatina enorme de “El Ché Guevara”), con un pendiente postizo en la ceja derecha, y con una camiseta que ponía:“Winona es Inocente”. Estaba nerviosa, ese día nos iba a presentar a su novio “El Richi”; un tipo rapado de estatura normal y bastante musculado que entró derrochando energía y pidiendo “a grito pelao” : “ ¡¡una ronda de birras!!”
“El Richi” no dejaba de mirarnos, ni de toquetear a Flavia, y de dirigirse a ella como “mi Chochete” (que otra cosa igual no, pero si algo bueno tiene el ser “Un Bacala”; es el ser tela de cariñoso). Y cuando entramos en “conversaciones profundas” y Pilu le contó avergonzada lo del incidente de sus mechas, dijo que él no tenía ni idea de lo que le estaba hablando, pero que llegado el caso; si hay que romperle la cara a alguien, que se coge “el buga” con su colega “El Navarro” y baña de sangre La Castellana...
A estas alturas de la tarde, Flavia escondía la cara cada vez más, y sus mejillas se sonrojaban entre una mezcla de alivio; por tener hombre, apuesto y dispuesto, a batirse en duelo si hiciese falta; y vergüenza, porque “El Richi” iba como caballo desbocado dando explicaciones bien gráficas de cómo le podría llegar a partir las piernas a alguien y salir ileso...
“El Richi” nos contó que hacía “Kickboxing” en el mismo “gym” que entrenó a Poli Díaz; “El Potro de Vallecas”, en sus mejores tiempos. Nos invitó a unos combates donde se aceptaban apuestas ilegales, y además de eso, y para nuestra sorpresa; había propuesto a Flavia, perdón, a su “Chochete”, ser ella la que presentara el evento (al parecer tenía que ir con un bañador estilo “Playmate” y después pasearse, entre una centena de tíos ansiosos de sangre, recaudando el dinero de las apuestas.) Mi amiga Babi, la más “entusiasta” de todas, dijo que sería una experiencia “¡Súper!”, así que habló por todos y antes de darnos cuenta, habíamos aceptado la invitación (¡ya os contaré!)
A todo esto, “El Richi”, que ya se había familiarizado más con todos, nos cuenta la ventaja que tiene vivir en un barrio como Vallecas, y la de tener una novia como su “Chochete”...
Flavia insiste en ser ella la que cuente cómo conoció a “ El Richi”, pero éste eructa dejándonos callados, y mientras sonríe, se disculpa pidiendo más “birra” para todos, y comienza a contárnoslo él...
Flavia estaba muy mal porque su último novio, un jinete muy guapo de Jérez, que conoció un verano en Sotogrande, la había dejado sin más explicaciones. Y claro, ella, después de “diecisiete días de amor intenso y apasionado...” donde hasta según aseguraba; hubo claras indirectas de que él quería salir con ella “en exclusiva”, la pobre estaba fatal. Su psicoanalista (una solterona de cincuenta años con cuerpo de treintañera, bohemia, y con el pelo largo y blanquinoso), le recomendó salir con otro tipo de chicos, y mi amiga Flavia que siempre fue aplicada y buena estudiante, se lo tomó al pie de la letra; tanto, que según salió de la consulta, le dijo al Señor Rodrigo, chófer de la familia, que la llevara al mismísimo centro de Vallecas.
Flavia nos contó que una vez en Vallecas, se sentía una turista en un mundo colosal y grotesco, así que, le dijo al Sr. Rodrigo que parase y se lió a echar fotos con su móvil. Pero he aquí la cosa, que los colegas de “El Richi”, que por aquellos días traficaban con los exámenes del instituto, pensaron que las fotos eran para la policía y se liaron a pedradas contra su Mercedes Benz. La pobre Flavia sufrió de un chichón en plena frente que la dejó, transpuesta y tendida, quince minutos en la acera, mientras el Sr. Rodrigo trataba en vano de que unos “pintas”, no le rajaran las ruedas y le robaran las llantas (“esos eran chungos”, según “El Richi”).En medio de este caos, “El Richi” empezó a darle puntapiés en las piernas para ver si estaba muerta, y claro, después de ser vapuleada durante largos minutos, Flavia abrió los ojos, y “El Richi”, de la emoción por haberla resucitado, empezó a comérsela a besos ahí mismo...
Así, Flavia, aunque con las piernas negras de los cardenales, se sintió tan complacida porque un desconocido la besara - aún cuando llevaba el maquillaje corrido (de su sesión de lloros en la terapia), el pelo despeinado por el pedruscazo, y los ojos rojos de tanta lágrima vertida - que intuyó que “El Richi” era un buen tipo, y esa misma noche decidió que iba a salir con él y ser “... una macarra del Viso”.
Ahora “Chochete” y “El Richi” se besan con pasión sonora, y mientras ella suspira hondo entre nuestras miradas atónitas, “El Richi”, entre lengua y lengua, balbucea al camarero, el primer cubata de la tarde, con dos hielos y medio dedo de Coca-Cola...
En fin; el amor es grande y tiene caminos torcidos, y hasta escalonados, para ser encontrado. A veces nos lleva por paraísos primaverales donde la tierra huele a musgo húmedo y a petunias perfumadas de rocío. Otras veces por senderos otoñales, llenos de hojas color calabaza y ocre, que pueblan nuestros pasos de chasquidos secos. También hay veces que nuestros caminos están helados, y al igual que sucede con los fríos del invierno, nos es imposible andar tan siguiera un paso a causa del hielo. Pero bien es verdad, que como siempre pasa, tarde o temprano, el verano llega, y con él; los cielos azules, l@s chic@s morenit@s que se tumban mojad@s en las toallas, los mares calientes llenos de espuma fresca, las vacaciones, los surfistas aventureros que viajan buscando olas mientras sus pareos de algodón se mecen por los vientos de Tarifa, las “hawaianas” coloridas que resaltan las tobilleras de flores, los “espetos” malagueños remojados en sangría, los cantes rumberos en el mar junto a la candela de las noches estrelladas...
Dicen que en la vida; todo llega, y bueno, nadie puede preguntar por el tiempo que tardará; sino por el grado de paciencia que uno tenga...
P.D.: ¿Creéis que cada persona tiene un amor que le pertenece por destino?
Besitos Dulces
RocíoMedina , Ayudante de Mago Profesional

Dani dijo
Creo que lo de que Luis sea soltero y guapo a mi no me interesa jajajaja, si Flavia quiere macarras quizá los encuentre mejor en Alcorcón, yo prefiero no ser ni pijo ni macarra :), jaja me gusta como ironizas con los bacalas, son tela de cariñosos jaja.
Tu pregutna del P.D es díficil de contestar la verdad... yo aún no le he conocido, pero me gustaría encontrar a esa persona a la que poder entregarme y que razón en eso de que dices que depende del grado de paciencia, el amor aparece en el momento menos esperado y en el lugar menos esperado
4 Marzo 2007 | 01:42 PM