Ayudante de Mago 5
Querid@s Tod@s:
Definitivamente no hay nada mejor para la resaca que una cerveza en ayunas, un par de aspirinas, y mucha agua...
Mi amigo Bruno, que es de los de armas tomar, ayer salió de marcha. Es lo que tiene el insomnio; que te acuestas, no puedes dormir, ¡y ale!, a coger el “teléfono 2” y a llamar a ver quién puede salir contigo.
Mi amigo es como la mayoría de los futbolistas y famosos; tiene un teléfono para los amigos y la novia, y otro para todas las demás. De verdad que muchas veces tengo que llamarle y cuando a la desesperada doy con él en su “Lady Phone” y me contesta: “Eiii ¡¡cariño!!, ¿¿¿qué tal???... Te iba a llamar ahora mismo, te lo prometo, pero es que tengo una resaca del copón; ¿quedamos hoy en tu casa, nena?...” y le digo: “¡Bruno!, ¡¡que soy Rocío!!, y te llamo para ver si tienes por fin las entradas...”, el tío se pone hecho una furia y me hace juramentos de que casi le da un soponcio...
Bruno es un tío muy guapo y muy avispado, es un tío brillante y emprendedor y presume de que en su familia no hay ninguno calvo. Así que, es un incondicional de la media melena y de las gominas del “Carrefour” (las compra ahí a toneladas porque le salen más baratas). Un verano en Marbella pasó lo que tenía que pasar: se quedó en estado de semi coma etílico en la playa con una sueca rubia y buenísima, y claro, cuando se despertó; le habían robado hasta las pestañas (incluyendo las llaves de su casa, sus móviles y su dinero), y hasta que logró dar con alguno de nosotros, se pasó el día más preocupado por su pelo, con restos de arena y sin rastro de gomina, que por sus preciados enseres.
Bruno quedó con Paula, con Andrea, y con una amiga pelirroja de un ex novio de su ex; ¡un lío tremendo!. Llegaron al local y Bruno, que es amigo de media España nocturna, entró sin pagar, y derecho, a uno de los reservados más “chic” que existen en la noche madrileña. Con Paula a la izquierda, Andrea a la derecha, y la pelirroja echada medio encima de todos, parecía un “maharajá” de las “Mil y una Noches”...
Bruno tiene 34 años, es negado para el baile, y para las comedias sensibleras, tanto; que si ve a un tía llorando sale espantado como caballo de carreras tras un cañonazo de pólvora... Un día fue a ver a su novia que estaba con un constipado de miedo, y cuando le abrió la puerta, llorosa y moqueando, salió pitando aludiendo que tenía una reunión de última hora...
A los hombres como Bruno no le van nada las lágrimas, se ponen tensos cual “María Patiño” y le empiezan a salir escamas por la piel.
Esa noche, Paula que bebe poco, empezó con el “Martini Rosso” y a la que se vino a dar cuenta, estaba tonteando con el “Relaciones Públicas” que tan mal le caía... y como a él le molaba la niña, cada vez que veía que tenía la copa medio vacía se la rellenaba, y ella cada vez que se acercaba; lo veía más atractivo... Después de un rato largo, Paula se pasó por equivocación al “Brugal Cola” de Bruno, y así que le cogió el tranquillo; la tía no paraba... Me contó mi amigo que Paula empezó a tirar besos a diestro y siniestro, y que muchos hombres de descuidados principios le ofrecieron techo y cama, y que con más de uno se veía ya él batiéndose en duelo por salvar, como buen macho español, el honor de la hembra que custodiaba; pero que no llegó la sangre al río...
Total, que después de un par de horas, cuando mi Bruno ya empezaba a animarse y veía a la pelirroja con menos pecas y más “pechuga”, Paula se echó a llorar; decía algo como “... el mundo es fantástico...snifffff...¡aaastíco!... y gente con hambre... snifff y hombres son iguales... son iguales... ¡¡¡iguales!!!...”, y claro; a mi Bruno le faltó tiempo para bajarla a rastras hasta su coche y llevarla a su casa.
De vuelta al local, la pelirroja estaba ligando con el portero, decía que se iba ya a casa, y Andrea bailaba como una poseída en medio de la pista junto a un grupo de señores de los de traje y corbata. Total, que él; se acodó en la barra cerca de unas “chatis”, con la espalda al descubierto y fritas de rayos “UVA”, y directamente se pidió una botella para él solito y alguna que otra oveja descarriada que se acercara con cara feliz y buenas caderas. Acabó bebiéndose él sólo la botella y pagándole a ellas todos los vodkas.
A la salida la cosa se pone fea, o no, ¡según se mire!; ya que no hay ni un sólo taxi en Madrid disponible, y las niñas, que son como un anuncio de “Tiffany’s”, se le meten a Bruno en el coche sin mediar palabra. Claro, Bruno es servicial y además iba contento, si no; ¡no veas qué malas pulgas puede llegar a tener!, y les dijo que él no era chófer, arquitecto sí, pero chófer no, y que las únicas paradas que tenía pensado hacer eran las de los semáforos y la parada de su casa. Ahí que ellas se pusieron el cinturón, y las dos en el asiento del copiloto arremolinadas (es un biplaza), se quitaron los zapatos y bajaron el seguro del coche.
Esta mañana me ha llamado hecho una furia, se habían llevado unas bragas de su novia y se habían dejado las suyas; no para lavarlas, ¡claro está!, sino para fastidiarle bien por haberse quedado dormido en el segundo asalto...
Ahora tiene una crispación enorme y una resaca de impresión, total; que me llama y después de ponerme al día, me dice que si conozco a alguna asistenta de primeros auxilios que recoja su casa, antes de las dos de la tarde, que viene su novia... Me acuerdo de Purita, la asistenta adicta al vinagre, pero creo que sería una mala idea; así que le digo que mejor la invite a comer fuera, y antes de darme cuenta, le estoy dando la receta de mi amigo Alfonso Moro para quitar de un plumazo la resaca...
P.D.: ¿Os habéis visto en alguna ocasión en esta tesitura?. Contádmelo “please”; ¡¡tengo muchísima curiosidad!!...
Besitos Dulces
RocíoMedina , Ayudante de Mago Profesional

dani dijo
Una historia digna de telenovela!! jaja, menudo lío eso de usar dos números de movil.
Pues a mi nunca me ha pasado nada parecido la verdad, también que novia solo tuve una vez pero no coqueteaba con medio Madrid jaja
La hermana de la María Patiño es profesora en mi facultad
Un besito!
4 Marzo 2007 | 01:48 PM