Ayudante de Mago 9
Querid@s Tod@s:
¡Tengo que dejar este trabajo!, porque ser “Ayudante de Mago”, ya no es lo que era....
Ayer entré en “La Chistera”, porque me dijo mi Jefe que algo estaba pasando con Wifredo, “El Conejo Suplente”, que cada vez que le invocaba; él no quería salir. ¡Estaba claro que había que negociar!...
Aquí hay un problema; yo sola entrar, no entro. ¡No entro porque no!; porque tengo claustrofobia y no me da la gana... Pero claro, es mi trabajo y el dueño de “La Chistera”; mi Jefe.
Llamo a Babi, mi amiga “entusiasta”, pero Babi me dice que está en su hora de las llamadas gratuitas y que aprovecha para pedir cita en su diversión preferida: llamar a inmobiliarias de todo Madrid, y hacer perder el tiempo a los pobres comerciales que enseñan casas que jamás comprará, porque sólo lo hace por diversión; porque le encanta ver casas (mientras debe poner histéricos a estos sufridos trabajadores).
A todo esto, y mientras pienso en quién puedo llamar, Pilu me telefonea al fijo: ¡quiere los pendientes antiguos de mi abuela!. La chantajeo y llega a los dos minutos y treinta y nueve segundos exactos a mi casa. Pilu viene conmigo...
Según entramos, nos encontramos con que ya están de nuevo las bombillas fundidas, ¡y cualquiera le dice nada a mi Jefe con lo roñoso que es el pobre!. Pilu metió mano en el bolso y a luz de mechero, nos guiamos por la antesala de “Las Liebres de Purpurina”, y al fondo del todo; vimos una pequeña luz. Piluca saca el móvil, quiere empezar a hacer fotos, pero claro; ahí dentro, no teníamos cobertura, ni luz, y la foto salía demasiado oscura.
Y detrás de aquella luz vemos al mismísimo “Pedro Pimienta”, representante de Wifredo, “El Conejo Suplente”... Piluca, educadísima ella, se acercó y le dio un par de buenos besos y le dijo que si le podía ayudar en algo. “Pedro Pimienta” denegó el ofrecimiento y dijo que para huevos; ¡los suyos!, que no dejaba a nadie que se los tocaran... Así que; se hizo sin ayuda de nadie, unos huevos entre revueltos y escalfados que él solito se zampó sin ofrecernos siquiera...
Traté de negociar con él, pero dijo que la calidad de las propinas que el roñica de mi jefe le daba a Wifredo era una vergüenza, y claro: ¡tenía razón!. Dejamos estar la cosa un rato porque al hombre parecía molestarle cada vez más nuestra presencia y su aparato postizo, y por miedo a que se atragantase y tuviéramos que hacerle la respiración artificial, encendimos la tele y nos quedamos las dos, quietas y calladas.
Terminó de cenar, recogió las miguitas de pan y las echó al cenicero atestado de cenizas de puros habanos, Pilu dijo que o se negociaba pronto, o que ella se iba que llegaba tarde. Negocié con él la cantidad de siempre , y un bolso, que ya no quería Pilu porque descubrió que era falso (de los que le traía su amiga de NY) para “La Señora de Wifredo”.
De camino a la puerta, el masajista del “Mono Torcuato”, me dio un sobre con su dimisión para dársela a mi jefe, y por más que le rogué que no lo hiciera, comprendí que el pobre era viejo, y que le estaba llegando la hora de jubilarse.
Al salir, Piluca me dijo bien claro que ya no entraba más: “...¡una y no más!”. Que el olor a moho y a antipolillas, se le había quedado agarrado a la pituitaria, y que se sentía fatal. Que ahí me apañase yo con mi jefe que ella se largaba de una vez. Agarró mis pendientes “de la herencia en vida”, y de un portazo; los desconchones de la pintura adornaban el parquet de la entrada.
Con el sobre en la mano me dirigí al teléfono, donde la luz del contestador pitaba roja y discontinua. ¡Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!. Primer mensaje: era de Flavia preguntando por Babi. ¡Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!. Segundo mensaje: Purita, la señora de la limpieza adicta al vinagre, que me preguntaba si mañana podía usar mi lavadora y hacer la colada en casa que si no, no llegaba a tiempo de poner sábanas limpias para su cuñada que viene de Cuenca. ¡Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!.Tercer mensaje: Piluca que si sabía si Babi estaba bien porque le comunicaba el teléfono todo el rato. ¡Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!.Cuarto mensaje: Mi Jefe, que quería saber si le había podido regatear media propina menos al conejo. ¡Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!.Quinto mensaje: mi Tía María Cándida preguntando “sutilmente” si para la boda del primo Álvaro voy a ser capaz de hacerme “...con algún acompañante en condiciones (es decir; guapo y con apellidos) o si irás sola de nuevo, como a la boda del primo Rodrigo, con lo mal que queda eso, hija,¡y lo mucho que da qué hablar!...”
Así que nada, a esta hora, ya estoy “destrozaíiiiita”, y cansada y harta de “tó”. Por lo cual, si alguien me ofrece un trabajo “limpio y seguro” (esto es lo que siempre dice mi amiga Marta Robertson: “los trabajos tienen que ser limpios y seguros, como los armarios de las abuelas; limpios porque a veces tienes que comer ahí, y no soporto el polvo. Y seguros; porque no quiero que alguien me pueda robar mi súper barra de labios con brillo permanente, mientras hablo con el de la fotocopiadora, porque son muy difíciles de encontrar...”) yo estaría encantada de cambiar de trabajo. En serio os lo digo, ¿eh?; un trabajo normal y corriente, ¡si es que yo no pido más!.
Cualquier cosa para trabajar va bien, que yo sirvo igual para un roto, que “pa un descosío”. Ahora bien, eso sí; yo tengo que empezar desde abajo (por aquello del “¡qué dirán!”, que yo soy muy mirada para esas cosas. Así que buscadme trabajos de: “ayudante de...”, “ auxiliar del ayudante de...”, “becaria del representante de...”, etcétera...
• Os pongo mi CV por si un caso encontraseis algo:
- Varios años como “Ayudante de Mago Profesional”...
- Edad: Aún en edad reproductiva...
- Condiciones exclusivas: Tengo la misma paciencia que un santo...
- Hábito de vida: Me he hecho a la rutina...
- Valores añadidos: Contención y buenos hechos...
- Baremo económico: Lo tengo que consultar con Piluca que me cuesta un ojo de la cara...
Besitos Dulces
RocíoMedina , Ayudante de Mago Profesional
