La Coctelera

rociomedina

"Chic By Accident"

30 Noviembre 2006

Ayudante de Mago 21

Querid@s Tod@s:

¡Por fin llegó el día!

La noche anterior, mi amiga Flavia nos pidió a Babi, mi amiga más “entusiasta”, y a mí, quedarnos con ella en su casa a dormir juntas. Oye, ¡nada de entusiasmarse!, porque en realidad fue un tormento. “Un tormento sin igual”, según dijo Pilu, cuando se negó en rotundo a quedarse ella también.

En fin, a eso de las nueve de la noche, Flavi nos reunió a todas en su casa y nos invitó a cenar, nada cocinado por ella, que no sabe ni aliñar una ensalada, sino comida de un restaurante asiático que ella encargó, y que Kuki fue a recoger porque pillaba más cerca de su casa que de las demás.

Bebimos bastante vino blanco y después Pilu triunfal, nos obsequió con un saco de chucherias de todo tipo que había requisado del apartamento de Bruno. Hablamos de todo y de nada, ya sabéis; ¡cosas de chicas!. Que si los zapatos de aquel tipo guapo de ese restaurante al que fuimos por última vez eran horribles, que si llevaba unos ejecutivos de un color inadecuado, que si los pantalones de pinzas le hacían tripa, que si los esmaltes nacarados ya no estaban de moda, que si había que donar la bisutería de plata porque estaba “out” del todo y ahora se lleva lo dorado, que si tenía un culo horrible o increíble según para quién, que si no llevaba hecha la manicura, que si para aquella ocasión debía alguna amiga haber optado por un mini tanga en plan “cuerdecita”, o un conjunto monísimo de “La Perla”, que si sobar a ese chico o dejarse sobar no fue la mejor opción, que si fulanita tenía las puntas del pelo abiertas, que si la madre de tal se había hecho una liposucción en una clínica extranjera, o que la madre de mengana se había puesto unos pechos de silicona tipo “pera” y le quedaban fatal, etc. etc.

Pues así las cosas; hablando como bien os cuento de ese “de todo” y “de nada”, Flavi reaparece de repente en la habitación mostrando a las demás el bañador “playmate” que compró conmigo; ¿recordáis?. Claro, todas nos quedamos calladas cuando vimos que a ese simple y minúsculo esconde “vergüenzas”, le había añadido un cinturón de cadena de Dior, cosido una especie de pareo transparente y lleno de logotipos de Chanel, y cuando además, iba a juego con unas preciosas sandalias muy modernas de Jimmy Choo. En fin, que nos mirábamos atónicas las unas a las otras y se nos venía a la cabeza la imagen de “El Richi” y sus secuaces, y claro; empezábamos a temblar. A buen seguro que creerían que en vez de un combate sangriento iba a ser un espectáculo de circo o un pase de modelos y darían al traste con el evento.

Babi, la más “entusiasta” de todas como sabéis, siempre correcta y agradable, quiso tomar la palabra abanderándose como nuestra portavoz, pero Pilu se levantó de golpe y dijo que “...si tenía que ir de puta, que era de puta, y no de damisela moderna de una renovada versión de ‘La Pasión Turca’...” Claro, Flavi se puso a llorar amargamente y a pedirnos que nos quedásemos con ella que estaba desconsolada, que no quería ir al combate y que la encubriésemos, que iba a llamar a su vallecano para decirle que tenía una enfermedad rara y contagiosa y que por lo menos estaría aislada del mundo durante varios lustros.

Tratamos de consolarla, sobre todo Babi, que dijo que sería una experiencia “súper” y que se lo tomara como una prueba de academia de arte dramático (se presentó durante cinco años consecutivos a la mejor escuela de Arte Dramático de Madrid y no la cogieron jamás. En un ataque de puro orgullo dijo que ser actriz no era nada del otro mundo y que si no la sabían valorar, según Pilu, era una clara indicación de que su destino estaba en otro lugar, que se olvidara del teatro y esas chorradas y se apuntara a clases de “La meditación y el lenguaje de ultra tumba” que a ella le vino muy bien). Total, que Babi al menos, logró que cesara su llanto y las niñas después de veinte minutos y una Flavi más serena y tranquila, empezaron a despedirse. Sólo quedábamos Piluca, Babi y yo, y cuando Flavi nos suplicó quedarnos, no nos quedó otra opción que hacerle caso; ¡estaba tan mal!...

Piluca dijo que tenía cita con el masajista, que de tanto leer el “Cosmopolitan” en la cama le había salido una contractura horrible, y que entonces no podría dar su “cien por cien” en el combate. También dijo que esa noche le apetecía dormir en su colchón especial de agua, porque es lo único que la deja calmada cuando ha tenido un día lleno de horribles disgustos. Y la pobrecita de Flavi aceptó que se marchara de mala gana pero antes le suplicó quedarse un poquito más.

Pilu acepta, y sacó el “Mini Cosmo” de su bolso y nos mostró una página en la que salía Brad Pitt anunciando los relojes “TagHeuer”, y bajo el logo de la publicidad: “What are you made of?”, Piluca había pegado un posit que decía: “Eres un Tío Buenorro, de lo más buenorris que hay, ¡qué pena que dejase medio ciego a aquel gurú maligno!, que si no, estaría haciendo budú a tu Angelina hasta que las tetas le rozasen los calcetines”. Piluca rápidamente quitó el posit con tan “expresivo” letrero, y le dijo a Flavi: “Cielo, mañana iremos al funeral de nuestro ‘glamour’, o a ese combate cutre; que es lo mismo, y sólo lo haremos porque te queremos, y haciendo de tripas corazón. Porque entrar en un sitio pestoso, lleno de tíos ordinarios y degenerados, no es mi plan ideal, ¿sabes?. En fin, tenía cita en la pelu para mañana y la he cambiado, no creo que esas bestias aprecien algo que no sea el sudor y la música ‘bacalao’. De todas formas cari, convendrás conmigo en que ‘El Richi’ es un novio de temporada, o sea; despáchale de una vez y busquémonos, uno cada una, como Brad Pitt. O bueno; como esos novios Jinetes, Pilotos, hijos de Banqueros, sobrinos del Presidente de algún emirato importante, etc., etc., que antes siempre tenías a mano. Porque así, no ganamos más que para disgustos contigo, además de caer ‘socialmente’ al llevar a un macarra de ese porte a todos lados; ¡casi preferiría que fuese un ‘tuno’ a que sea como es!”. Y con un golpe de melena, agarró su bolso, devolvió el posit a su lugar, cerró la revista, y se largó, dejando nuevamente a Flavi lloriqueando.

A la mañana siguiente nos levantamos muy tarde y tras tomar el “Brunch”, nos fuimos a un centro donde dan baños de sol artificial para ponernos todas a punto para el encuentro. Flavi estaba tan pálida que necesitó dos sesiones seguidas.

A la hora habíamos quedado con Alfonso Moro y Ramiro a tomar café y les contamos lo mal que se sentía Flavi, y acordamos con ellos dónde quedar para ir juntos al Combate.

Las siete y media en punto de la tarde; todos en casa de Flavi, que ya iba vestida para la ocasión y tapada con la mega gabardina que Óscar Escolano le había prestado. La pobre necesitaba apoyo moral masculino y del optimismo de Babi, así que se montó con ella en el coche de Moro, con Ramiro y Vitti.

Al llegar al lugar nos quedamos desolados, había una barra cubierta de vasos blancos de plástico, unos sándwiches de paté, ganchitos, patatas fritas, y un cartel grande donde se leía: “ No generamos problemas; ¡LOS RESOLVEMOS!”. Aquello ya pintaba fatal. “El Richi” se acercó y sobeteó a su Flavi, y sorprendido le preguntó que si no llevaba bragas, y acto seguido nos saludó con poca gana y le dijo a su colega “El Navarro”: _ “Estos pijos son amigos de mi “Chochete”, díselo a la peña no vaya a ser que les quieran partir la cara... este es mi colega “El Navarro”; ¡tunea que te cagas!. Si queréis birra os la ponéis vosotros y si os entran ganas de mear os salís a la calle que hemos metido el barril de cerveza en los meaderos”.

Apabullados entramos dentro de aquel curioso gimnasio, y tomamos asiento en las filas de atrás por si teníamos que salir corriendo. Pero Piluca dijo que ya era horrible estar en ese lugar, como para encima no ver absolutamente nada, y que ella había estado ensayando unos cuantos “gritos de guerra”, y que de sentarse atrás nada de nada. Bruno, por miedo a que hiciera de las suyas y sacara el spray antivioladores o le dijera a alguien que si podía mirar a otro sitio que sentir su mirada le daba arcadas (cosa que alguna vez se ha atrevido a decirle a alguien), nos hizo levantarnos y seguirla.

Primerísima fila; nuestra Piluca optó por ser discreta, ¡por supuesto!, y a línea de combate que nos llevó, así, para pasar bien desapercibidos.

Suena un ruido ensordecedor, y sube un tío al rin de boxeo anunciando a nuestra Flavi, presentadora sin igual del evento. Flavi sube con la gabardina puesta, pero “El Richi” en pie, a voz en grito dice: _”Vamos nena, ¡quítate el chubasquero y marca jamones!, que a quien se ponga tonto le meto dos ostias”. Total, que Flavi presentó el combate de “Kickboxing” como pudo y se bajó a recaudar el dinero de las apuestas.

Empieza el combate, el del bañador azul y botas negras le mete al del bañador amarillo y botas rojas (todo muy español) un par de patadones que si es a mí, me “descoyunta” viva. Entonces Pilu empieza a susurrar que eso es muy sangriento y que no lo va a poder resistir, que si ve sangre que seguro que se desmaya, Bruno le dijo que no se preocupara, que eran sus dientes, no los suyos, pero eso no la animó y le pidió que fuera llamando a una ambulancia que ya se sentía mareada. A todo esto suena el “Lady Phone” de Bruno, y un tío sentado detrás de él le dijo que se lo metiera en cierta parte o que si necesitaba ayuda que él estaría encantado de empotrárselo de golpe. Bruno se levantó, y tras él Piluca, y claro, como llevaba unos taconazos de doce centímetros, al pasar pisó sin querer a un chico y se formó la “marimorena”. El chico le dijo que le había reventado una ampolla, y Piluca en vez de disculparse, el mandó al pedicurista, término que claro, él tomó como un insulto y no tuvo otra que mandarle a ella a bajar a su entrepierna a “descargarle” cierto instrumental cargado de testosterona (por decirlo finamente). Piluca agarró a Bruno de la chaqueta y le dijo que si no iba a hacer nada, y el tío por si acaso, se adelantó a la posible reacción de Bruno y le metió un buen bofetón.

¡La habíamos liado!

El combate se paró, y el del bañador amarillo y botas rojas que iba perdiendo, con la adrenalina a punto de estallar y el orgullo herido, se bajó del rin y empezó a dar puñetazos al chico de “La Ampolla Sangrante” a diestro y siniestro, mientras gritaba que si eran unos invitados de “El Richi”, que no se les tocaba; vamos: _ “... ¡Es que no les toca ni DIOSSSSS!”. Al parecer Flavi apuntó al mandamás de Vallecas cuando se enamoró; no esperábamos menos, claro. Y entonces los otros, al oír que se nombraba a “El Richi” que debe ser como el guía espiritual del barrio, se liaron a dar mamporros a todo el mundo.

Así las cosas; Flavi nos va cogiendo uno a uno y nos dice que nos larguemos, que ya hablará con su nene al día siguiente. Pero Bruno había perdido su móvil y no estaba dispuesto a irse sin él, y menos sin llegar a saber quién era la “pava” que le llamaba a esas horas y seguro que con ganas de guerra, nunca mejor dicho. Total, que nos salimos y nos montamos todos en los coches y dejamos a Bruno dentro con Piluca, marcando tacón, que se había puesto a hacer fotos con su súper móvil por si el caso salía en prensa o la peripecia era llevada a algún tribunal importante, poder aportar ella unas pruebas “súper verídicas”.

De camino a casa nadie hablaba, excepto Flavi, aunque más que hablar lloraba, y Babi, con su entusiasmo de siempre que afirmaba que la cosa, podría haber ido peor.

Al fin, Bruno encontró su móvil; un colega de “El Richi” lo había cogido, y escondido tras la barra y completamente “tajao”, no paraba de marcar números tratando de llamar a su madre para decirle que no iba a cenar a casa...

P.D.: El suceso de momento no se ha visto en los tribunales, pero si algún día sucediese, Piluca necesita saber si algún letrado de fiar, se hace cargo de su caso. Y si es así, hacerla saber si es posible que viese la luz en la prensa; ya que le encantaría poder ir al programa de Ana Rosa Quintana a contar “fielmente” su versión de los hechos.

P.D.1: También me ha presionado para que os diga que el hecho de trabajar teniéndola a ella como cliente, que ya es un aliciente, lo suficientemente grande, como para hacerlo gratis.

Besitos Dulces
RocíoMedina , Ayudante de Mago Profesional

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