Transcurre en el Zoo de Madrid por Mar M.
Hola Rocío,
Desde tu formulario de contacto en La Coctelera, Mar M.
te manda el siguiente mensaje:
Hola a tod@s:
Os voy a contar mi historia. Transcurre en el Zoo de Madrid también,
casualmente.
Fue una de las muchas visitas guiadas que hicimos a la capital, en un
viaje de estudios del instituto. Ese día comenzó mal, hacía un frío
terrible, ya que la noche anterior había nevado. Yo, muerta de sueño
y medio zombie -para variar- ya se sabe que en los viajes de estudios
se duerme poco, y tras la juerga nocturna tocaba el madrugón, porque,
eso sí, había que estar los primeros en la cola,(No vaya a ser que
nos quitaran el sitio!). Total, allí nos plantamos, en la puerta del
Zoo, y digo plantamos, porque estuvimos casi una hora esperando a que
abriesen las puertas; eso sí, llegamos los primeros.
La verdad es que iba sin muchas ganas, no esperaba ver gran cosa,
porque; ¿Qué bicho viviente se hubiera atrevido a salir de su escondrijo
con el frío que hacía? De haber sido bicho ni hubiera asomado.. a
no ser que fuera un Oso Polar, claro!
Para mi sorpresa y pese a las inclemencias del tiempo, los bichos
asomaron.Yo creo que más que nada para vernos a nosotros, porque menuda
pinta debíamos tener; el anorak, la mochila, en una mano la cámara
de fotos, en la otra el plano del Zoo, algunos entusiastas la gorra y
hasta gafas de sol! Todo en uno. Eso unido a un líder, el director, que
parecía saber más de bichos que Felix Rodríguez de la Fuente.
De ese día tengo millones de fotos. ¡Curiosos,los bichos!. ¡Algunos
hasta posaron! La última me la hice con un pony. De pronto me acordé de
mi níñez, (toda niña quiere un pony, que típico, ¿no?) Así que le
dejé la cámara a mi amiga , no vaya a ser que el director, en uno de
sus arrebatos, sacara al bicho y me cortara al cabeza a mí. Total, me
voy acercando, voy posando.El caballito también se va acercando.
Estiro la mano y ¡zas! El dulce caballito intenta darme un mordisco .
Así, ¡sin previo aviso! Gracias a que mi amiga se puso a gritar como una
loca conseguí evitar el mordisco y mantuve intactos mis dedillos.
No hice ninguna foto más. A pesar de las insistencias del director,
que estaba entusiasmadÃsimo..y salía en casi todas.
No he vuelto al zoo, a lo mejor dentro de otros 10 años he conseguido
olvidarlo y vuelvo a ver los bichos...Nunca se sabe...Para mí es otro
más de los deportes de riesgo..
Algún día de estos os paso la foto, porque eso sí,.. quedó
inmortalizado el momento. ¡Ojalá me hubiera hecho la foto el director!
Besos a tod@s.
MAR M.
P.D.-Muchas gracias por tu sensibilidad y cariño. Gracias por tus
historias, ¡estoy enganchadísima! Sigue así... y no nos dejes con la
intriga!
