"LA HORA MÁS DIFÍCIL" de Clara Montes
"LA HORA MÁS DIFÍCIL" de CLARA MONTES.
Clara Montes no es gitana, su voz no se desgarra quebrá y repentina, su voz es fuertemente dulce, es entonada a luz de luna.
Clara canta clara, es canción, es como un susurro de rumba, como una exhortación pop. Ella canta despacio y bonito, con una honda pena en una letra suave.
Oigo su música y vivo entre el pasado y el presente, entre lo bello y lo sublime, entre lo terrenal y lo prodigioso. Es un desvelo al antojo de corcheas en un pentagrama transparente que arrolla la noche veraniega y satura a las estrellas.
La Montes, es como el monte en el desierto, una especie de milagro refrescante y dulce. Su voz lanza seda en vez de palabras, una seda que se alarga, y se alarga y se encumbra alto.
A veces, cuando la pongo muy flojita en mi cuarto, me inspira esa calle en blanco y negro, de esquinas salientes y de niños montando en bicicleta. Despacio, dormida ya en el dulce clímax de la noche, abro una ventana que da a esa calle y me asomo a tempranas horas de la mañana. La vecina del kiosco me saluda sonriente, y el niño de la bici abre el portón de su casa con la raya del pelo recién peiná.
Los sueños tardan poco en volatizarse, en su lugar aparecen 'cosas' sin sentido, que luego no puedes recordar, es "La hora más difícil", es "...la hora del adiós". Sospecho, caminando deprisa en ese despertar lento, que la música suena, y es verdad, aún sigue Clara, sonando clara, con su voz clara y entoná.
Con una música así no quiero levantarme, no quiero madrugar en absoluto, no me gusta tener que considerar la mañana como una melodía que se agarra tanto al sentimiento, a mí sentimiento. Me gusta soñar con ella estando despierta, en invierno, en otoño, en primavera... me gusta, digo, el soñar con sus letras... me gusta el verano, me gusta sobretodo esa hora, "La hora más difícil", me gusta la hora del sueño. Soñar.
Rocío Medina
