Vuelta de las Navidades
Querid@s Tod@s:
Me pregunto cómo habéis resucitado después de las Navidades, porque seguís vivos, ¿verdad?. Si, ya sé; un poco más gordos y mucho más optimistas con respecto al verano según el coste del gimnasio al que os hayáis apuntado para comenzar estrictamente vuestro programa de: “No pienso llegar a Junio y seguir con este tripón y con estas cartucheras... Me mataré si hace falta comiendo un sólo espárrago al día, un trocito de chocolate a la semana, ni una gota más de alcohol, y ‘spinning all day’...” Yo igual, sólo que sin gimnasio, ya sabéis que sudar es un hecho al que yo estoy dispuesta a claudicar; no doy mi brazo a torcer por más que digan que hacer ejercicio es bueno. Sería bueno si se pudiera hacer mientras duermes, o mientras estás en el trabajo (en su defecto; lo más grandioso sería poder mandar al cuerno el trabajo y aludir que tienes que hacer algún trabajo forzado como “Pilates Nivel Avanzado” y después “Sesión de Masaje”), también sería bueno poder hacer ejercicio si te aseguran que después de estar una hora corriendo en una cinta, mientras delante de ti tienes en la macro pantalla plana a
Claro que ahora que lo pienso; imaginad la cara de ese jefe vuestro cuando le digáis a las nueve de la mañana enfundados en esa ropa horrenda para hacer deporte, que se tiene que presentar él a la reunión, o hacer él los informes (que coja a un becario en todo caso, que para hacer los tres paripés que hacemos a lo largo de la mañana entre que abrimos los correos varios y visitamos a nuestras “Comunidades Online”, después de las dos llamadas de rigor –la de la pareja y/o la del “nuevo fichaje”, y a la de nuestro mejor amigo- no nos necesita todo el día delante del ordenador) que tú te vas al ‘gym’ dejándole claro que tener un ‘cachas’ o una tía buena en la empresa eso sube cualquier caché corporativo. Si no se pone rojo y a ti te pone verde; o bien es un santo varón, o bien es que tiene remordimientos por no hacer él lo mismo.
De todas formas, cualquier persona sabe que “Los Propósitos de Año Nuevo” sólo están para tomárselos a pitorreo: ¿Dejar de fumar?, ja!, no se puede dejar de fumar decentemente si antes no has quedado con las amigas a tomar unos vinos fumándote el antepenúltimo. ¿Dejar de beber?, si, si, hay que dejar de emborracharse que este año de elecciones se augura muy demoledor, cumplimos un año más y seguro que tenemos demandas de futuras patas de gallo. Hay que dejar de beber pero yéndose uno a tomar una penúltima copa a algún sitio donde haya gente guapa que nos haga mentalizarnos de que beber es malísimo. Pero mientras hablamos con el guapo de turno para que nos haga sentirnos divinas y nos genere la idea de que podríamos mejorar hasta el punto de volver loco a ese hombretón, no podemos rechazarle las dos últimas copas, que eso queda muy anticuado; si un hombre así te invita a una copa, una bebe hasta tener que ir dando trompicones por las esquinas. ¿Dejar de comer basura enlatada?, ¡por supuesto!, a esto sí que me apunto, pero claro, ¿cuánto cuesta la comida de verdad?; porque yo me iría todos los días y comería ensaladas, pero es que tragar hojas de rúcola sin una copa de vino al menos, es un despropósito total, y si tengo que hacerlo, al menos que sea en un buen restaurante para sugerirme mentalmente la idea de que soy una chica ideal del siglo XXI al que no le preocupa volver a cumplir un año más: pero eso cuesta un pastón y este año me tengo que infiltrar por primera vez el bótox (luego es mejor comer latas de cocido o sándwiches de máquina). Dejar al novio o novia, eso es otro propósito buenísimo de año nuevo; si no puedes lograr vencer las tentaciones de no fumar, no beber, hacer dieta todo el rato e irte al gimnasio tres veces por semana; ¿por qué narices has de vencer la tentación de irte con otros hombres?: es un pecadillo que no tiene importancia, pero como hay que empezar el año con buen pie, al menos seamos honestos y dejemos a los novios y novias (ya habrá tiempo a lo largo del año para hacernos con otros más apañados).
Y es que comenzar el año en soltería es fabuloso. Tengo un amigo que siempre de Reyes le deja a su novia como regalo un sobre donde dentro firma su finiquito como actual pareja: “Lo dejamos. Rebeca, (o Laura, o Diana, o Marta, o Lola...) comienza un año maravilloso y es mejor explorarlo en solitario; te mereces lo mejor y yo sería una carga para ti. Llénate de espíritu libre y asúmelo. No te llamaré durante un tiempo... Besos linda”. Hombre, al chaval se le hace durillo tener que estirar la mano y darle el sobre mientras ella con sus ojos emocionados piensa en romper el sobre de pura impaciencia esperando que contenga un viaje alucinante por los parajes inigualables de Bali, y más aún cuando acaba de ponerse un “Omega” en la muñeca que le queda divinamente, o acaba de calzarse unos “Sebago” ideales, pero después del bofetón y del portazo, ya se le pasa y nos llama para que le presentemos a tías este año que comienza.
Realmente la vuelta a la vida cotidiana después de este lapsus de subrrealismo navideño siempre trae emociones nuevas: te echan del trabajo porque el año promete ser devastador para la empresa y hay que recortar presupuesto, te encuentras sin un duro después de la vacaciones y tienes que pedir un préstamo para irte de compras a las rebajas de ‘Serrano’, tu pareja te ha dejado porque o bien es como mi amigo, o bien es aún más cabrón (o cabrona) y en Nochevieja allá por los universos de
También te renuevan pensamientos: “Otro año más y sigo sin saber qué hacer con mi vida”... “Un año más que sigo sin poder hacer frente al pago de la liposucción y voy a tener que mudarme a un ático, eso sí; pero en el centro de Alcorcón”... “Otro año más y sigo teniendo las mismas tetas; ahora que este año me pongo unas prótesis tamaño orangután”, etc. También pensamientos positivos: “Yo cumpliré un año más, pero el cerdo de mi marido también; ¡menos mal que ya queda menos para que la palme!”... “Voy a buscar un trabajo cerca de la playa, que a mí la humedad siempre me ha venido muy bien para el cutis; en cuanto logre treinta pluses, me voy por lo menos a Marbella”... “De este año no pasa y pienso ser madre: de adopción, de alquiler, de algún engañado o de lo que sea, pero este año luzco bombo digan lo que digan”... “Pienso casarme, ¡eso seguro!; este año yo no pienso ser menos que
Lo verdaderamente real es que el tiempo pasa, no lo podemos remediar, y aunque haya quien cada cumpleaños de
1- Este año hace tu quinto año de “Antecedentes Penales” y puedes ya solicitar de una vez por todas la cancelación definitiva
2- Te conceden la anulación matrimonial
3- Por fin te van a dar la custodia de tus hijos
4- Viene tu pareja de Rusia después de estar cumpliendo allí 15 años de condena
5- A tu suegra le han concedido el piso de Protección Oficial y te la quitas ya de encima
6- Cumples una patética cifra redonda como 35 años (si eres mujer te concedo que bajes la edad un poco, como hasta los 27 y estar ya pensando en que tu vida empieza a entrar en una grave crisis), 40, 50 etc. y tus amigos te han preparado algo súper especial (algo que incluye algún lío romántico con un piloto argentino –enfermera rubia, escotada y no más de 51 kilos de peso si eres tío- tiene como telón de fondo un mar gigantesco rodeado de palmeras, o bien; una tarde entera de compras a cargo de la tarjeta del millonario con el que tu amiga se logró casar el año pasado – si eres tío, directamente podría ser también que te llevan a pasarlo pipa a los Países Bajos antes de su prohibición del “Barrio Rojo”, y obviamente todo se va a cargar en la cuenta del suegro de algún amigo tuyo calzonazos que trabaja para la empresa del susodicho)
7- Por fin la ‘Seguridad Social’ te va a conceder la invalidez total y vas a poder malvivir del cuento
8- Justo después de las Navidades te dan el veredicto de quién es el padre de tu hijo (ese que mantienes y que como ya puse en algún mail anterior, por “algún error” de la genética te salió mulato siendo tú y tu familia tan rubios, que si os llega a conocer Hitler os clona como ejemplo a difundir de la raza aria)
Y ya no se me ocurren más ejemplos, porque la verdad es que cumplir años es una gran ‘putada’ de la vida (perdón por la palabra que sé que es bastante soez). Pero también es bonito cuando incumples tus propósitos y estás indeciso entre si pasarte al ‘whiskey’ a palo seco directamente, o bien continuar suavizándolo con ‘coca- cola’ (esto según el bolsillo y a criterio de cada cual; porque si llevas cinco copas y ves que tu cartera ha disminuido de volumen más de lo deseable y aún crees que tardarás un par de copas más en coger el coma etílico necesario para armarte de valor y entrar a la tía que tienes delante; es mejor pedir directamente un solo de ‘whiskey’, pero sin hielo, que con el hielo se abulta más...) te pones a pensar con la chispera que llevas encima, en que tal vez el mundo este año se vuelva un poco mejor: no haya guerras, no se vendan armas nucleares (o que dejen de fabricarlas), no tengamos a políticos indeseables en las listas de los partidos democráticos, se acaben las dictaduras, den con la píldora de la eterna juventud (que tú te estás quedando calvo y sin melena crees que pierdes mucho), se puedan clonar monumentos con tacones como la tía a la que estás apunto de entrar mientras haces tiempo para que le entre el alcohol por tí, etcétera, etcétera, que crees que este año puede ser “El Año de Tu Vida”...
Pero seamos serios; ¿a quién le beneficia cumplir años?. Yo creo que el hecho de cumplir años debe ser un macabro invento del gobierno, que nos hace cumplir años a todos para alcanzar la mayoría de edad y que les podamos votar. También es un invento de los centros comerciales, de los restaurantes, y de los hoteles, porque mi abuela tiene una amiga que en la vida ha sabido a ciencia cierta la edad que tiene: “¡Yo qué se qué edad tengo, hija!, yo sólo supe que tenía dieciséis años cuando conocí a Eladio, porque me tenía que casar con él que acababa de venir de la guerra y estaba ‘escuchumizao perdío’, y me dio tanta pena decir que no, que le dije que si... Después ya he dejado de contar, creo que ya cumplí los cuarenta, pero no lo sé, como estoy gorda y no me salen arrugas...” No me digas que
Yo aprovechando que este año es bisiesto, celebraré mi cumple cuando toque, y hasta dentro de cuatro años he dejado de cumplir números tontos, dentro de cuatro años ya os daré un toque para que asistáis al evento (con un regalo bajo el brazo, si no, no os invito) y me digáis que estoy estupenda, que me conservo fenomenal y esos cumplidos socialmente obligados a los que todos estamos dispuestos a renunciar si la persona en cuestión nos cae fatal (pero lo hacemos con discreción que aquí todos somos muy leídos y muy universitarios; se critica pero de oreja en oreja, no de boca en boca; que luego nos tachan de cotillas, criticones, marujos, malas pécoras y lo que es peor: de envidiosos sin remedio).
Os mando un besazo a todos y os deseo un Feliz Cumpleaños de Año Nuevo... J
P.D.: Aunque esto sería un tema para otro mail, no puedo pasar por alto la llamada de un amigo mío diciendo lo último en el tema de ligue: Una tía con la que ligó el sábado pasado le ha puesto este mensaje: “Invítame ya a cenar y emborráchame una noche, sólo pongo una condición: que no hagas nada a la mañana siguiente, sólo ayúdame a buscar mis bragas...”
Sin Comentarios...
P.D.1: Respuesta de mi amigo: “Cariño, seré tu tarzán si me haces una ‘Opa’ Hostil” (aquellos que tengáis idea del mundo de la empresa y de las acciones, sabréis qué quiere decir, para el resto: “Opa” es un acto de compra indeseado de acciones de una empresa por parte de otra más fuerte; efecto: el consejo directivo de la empresa que se absorbe se jubila antes y eso obviamente a los ricos les sienta fatal).
P.D.2: Si no quiere decir eso, deseo que me pongáis al corriente del asunto...
Rocío Medina
