La Coctelera

rociomedina

"Chic By Accident"

5 Febrero 2008

LOS OTROS SEXOS

--

Querid@s Tod@s:

En la vida no hay nada más interesante que el tema chico busca chica, chica busca chico y de ahí; las combinaciones que quieran hacerse (chica busca chica, chica busca chico y chica, chico busca chicas, chico busca chico... etc. etc.)

Cuando os mandé el otro día un ‘post’ hablando del sexo masculino, me di cuenta de las cosas que me dejé en el tintero cuando mi amigo Ramón G. M. me escribió una frase lapidaria: “El que más quiere siempre es el que más pierde” y también me dijo, y ahí le doy la razón; que no se puede clasificar al sexo que nos gusta por tipos, porque depende del estado de ánimo, y de la parte que nos toque vivir (si estamos locas por ellos, o ellos por nosotras) pasamos a ser de un bando o de otro...

También mi amigo Fernon se sintió muy ofendido, tras leerme se clasificó él solito en cierto grupo, y aunque yo no estoy nada de acuerdo, a él le pareció que era donde debía estar... Y francamente, Ramón tenía razón; según el ojo ajeno que te mire (así que no te mires tú, deja que miremos los demás) en esa clasificación estarás... Y desde luego que no puedo obviar el comentario tan al caso que me envió Álvaro, un colega empresario acerca de lo mucho que estamos perdiendo las mujeres por hacer caso del progreso que trata de mimetizarnos en todo a hombres y mujeres.

Últimamente los estados de ánimo están muy alterados, no podía pasar por alto esta evidencia entre mis amigos y amigas (o sea; entre todos vosotros)... Tal vez sea la edad, o tal vez el trabajo, o sencillamente; que el mundo ha cambiado y nos ofrece tantas expectativas fabulosas tras las vitrinas, que cuando vamos a ‘comprarlas’, se convierten en los anuncios de antaño (que el muñeco que en televisión sin ningún tipo de referencias era un gigante articulado, en nuestra casa; es un enano acartonado que encima funciona sin pilas) O sea; el panorama en cuanto al ligoteo para gente mayor de 27 años está fatal, fatal...

Mis niñas me aseguran que es porque los hombres que les gustan, son los maromos con ‘pintas’ bien, educados, con buena conversación, con un ‘algo’ interesante... y esos chicos, obviamente; exigen algo más que una chica mona y “tontita” en cuanto a una relación seria se refiere. Pero claro, una vez que la chica mona saca dotes para conversar con un cierto nivel cultural, el hombre recula, y o bien se afana en el tema: “vayámonos a la cama ya”, o bien la deja más tirada que una colilla en un campo de fútbol porque piensa que son de las mujeres peligrosas que pueden llegar a “cazarle” sin que se de cuenta... Y venga con la manía de “cazar” (¿no podríais dejar este término aparcado cuando os venís de las monterías?).

Mis amigos aseguran que la cosa no está tan clara, que es que las mujeres ya no esperan que se las conquiste como antes, sino que desde el minuto uno ya te andan con exigencias soberanas y o son capaces ellos de alcanzarlas para poder ofrecérselas a las hembras, o éstas se van con el primero que llega. También me confirman que las mujeres hoy en día nos hemos vuelto peligrosas según ese “status o cliché social” al que me he referido antes; y que o se quiere a un tío para el mamoneo (y le da igual lo pillados que los hombres estén) o los quieren para padres de sus hijos (así, sin término medio) y claro, eso como que asusta hasta al más pintado...

De todas formas, hay un hecho que debo poner en claro como mujer; no importa lo que la vida haya progresado en estos temas, que la modernidad nunca nos hace renunciar a una buena conquista. Me explico: todas las chicas hoy en día sin excepción, aseguran que el “hombre conquistador” ha desaparecido, y que tal vez, por mucho que el progreso nos haya elevado por méritos propios a puestos directivos, una no deja de ser mujer, con sus roles de mujer, y no deja de ansiar que sea el hombre el que se lance a la conquista... Y el hombre en cambio; asegura que ya no sabe cómo conquistarnos porque estamos tan a vueltas de todo, que en cuanto intentan lo que sea, nosotras nos adelantamos y sabemos de sobra sus propósitos, y al final, acabamos ‘descojonándonos’ de ellos en su cara, pasando olímpicamente de quedar, y haciéndoles sentir ridículos y arcaicos... ¿Dónde está el límite?.

Pues tras horas de conversaciones con individuos de ambos sexos, he ahí la conclusión:

- La conquista por el hombre está, no socialmente en alza, sino que tras haber pasado la época de los ’60 donde el amor libre estaba muy bien, la época de los ’80 donde la revolución femenina nos oprimía el ansia de querer ser conquistadas y experimentar el ser nosotras quien conquiste, y la época de la “Madonna” de los ‘90 donde el ser ‘virgen’ era un asco tremendo; estamos en crisis aguda y necesitamos que regresen esos hombres de “Eau de BRUMEL” que nos hagan volver a creer en machos protectores y en príncipes azules.

- Las mujeres necesitamos saber que pese a que esta nueva era del 2000 nos traiga toda clase de progresos y adelantos; donde se puede ser madre soltera, de alquiler, tener una familia multicultural, adopciones de ‘gays’, matrimonios de lesbianas, y programas televisivos donde especificar no sólo tus ‘polvos’, sino los de los demás, y que encima sea algo rentable económicamente y sociablemente aceptable, que también las mujeres seguimos siendo mujeres y por eso se nos perdona, y que podamos mantener nuestra identidad y defender las diferencias de Hombres y Mujeres. Porque somos radicalmente distintos y necesitamos ahora más que nunca defender esa diferencia, nos cuenten lo que nos cuenten los “abanderados de la cultura y lo progre del país”...

- Las chicas echamos de menos a esos hombres de antes, que nos seducían con las miradas, nos piropeaban educadamente, nos invitaban a cenar de una manera absolutamente relajada y elegante, y nos conquistaban a base de palabras con buen gusto, conversaciones ingeniosas, y nos permitían rendirles pleitesía mientras nos extasiaban contándonos sus proyectos de futuro, sin necesidad de pensar en ese momento incómodo que surge cuando te dejan en casa y no sabes si debes decirle: “Adelante, ¿quieres entrar y tomar una copa?”, o simplemente despedirte. Hoy en día, si dices lo primero; da por hecho que no le verás más, y si dices lo segundo, da por hecho que es prácticamente lo mismo, porque si estaba indeciso y encima le haces pensar que no te lo podrías ‘tirar’ esa misma noche después de haber estado desplegando encantos contigo; es que eres una ‘estrecha’ y no mereces la pena... Así que, ante esta lotería; ¿qué se debe hacer?.

- Los chicos echan de menos a esas mujeres de los años ‘hippies’ de nuestros padres, que aseguran una noche feliz sin más comederos de cabeza, pero a la vez se quejan de que ahora somos todas tan ‘lanzadas’ que el ligar con chicas y el intentar conquistarlas ya no tiene mérito, así que no encuentran a “Miss Right” ni poniendo anuncios en el periódico que rinde homenaje a los seguidores de “Don Jose María Escrivá de Balaguer”. Quieren que cuando están ‘cachondos’ seamos unas lobas, y cuando están en plan ‘depre’ porque el trabajo les agobia, sus amigos empiezan a casarse, y las facturas se les amontonan porque no han sabido hacer un buen balance de sus ingresos y sus gastos; seamos esas niñas adorables y recatadas, con caritas de muñeca, que parpadean y sonríen todo el rato, les decimos que sí a todo sin preguntar y que cuando nos suban la camiseta para meternos mano; nos asustemos y salgamos corriendo para que ellos se sientan en la obligación de salir tras nosotras, abrazarnos como a princesitas y prometernos seriamente que jamás osarán a hacernos esas “cochinadas”.

Estamos fatal, eso ya os lo digo yo. Así que tendremos que hacer examen de conciencia entre todos y mirarnos un poquito más por dentro a ver si damos con lo que realmente nos hace felices y lo que realmente podemos hacer por cambiar. O nos veremos todos dentro de setenta años (siendo muy optimistas) más solos que la una, escribiendo la suscripción para pedir asilo en “Fortuny”, jajajaja. ¿Os lo podéis imaginar?... Veríamos a “Merino” con su traje gris como siempre, tan serio como siempre, y habiendo convertido su palacio en una “Residencia del Inserso” sin necesidad de mantener las tarjetas VIP, y cambiando las botellas de ‘champange’ por vasos de leche.

De cualquier manera, voy a no ser tan tremendista, la buena noticia es que hoy en día no se es ni joven ni viejo; siempre se está en el punto exacto para aquel o aquella que nos mira con buenos ojos.

Para los chicos: Ya está bien de pensar que las tías que os gustan son unas interesadas que se fijan más en vuestro “Patek Philippe” (“Hamilton”, “Omega”, “Rolex”, “Cartier”…) que en vosotros. Y ya está bien de pensar que sólo nos dejamos invitar a una cena porque estamos ansiosas por “cazar” marido. Pensad que a veces también nos sentimos abrumadas por el trabajo, deseosas de una conversación interesante en una velada estupenda compartiendo un buen vino, y que tal vez queramos ver algo más en vosotros que no sea vuestra cartera y vuestro coche con el que venís a recogernos... Simplemente, pensad que nos atraéis porque sois estupendos y tenéis cosas interesantes que contar y que compartir.

Para las chicas: Ya está bien de creer que si un tío nos invita a cenar es porque está desesperado por llevarnos a la cama (bueno, esto pensadlo siempre porque más vale prevenir que curar... jajaja). Pero os puedo asegurar que hasta el tío más lujurioso, está ansioso por encontrar a una chica interesante que le aporte algo más que una cama en la que retozar unas horas. Así que hay que relajarse un poco más y dejar que nos descubran; que somos estupendas y tenemos mucho que ofrecer (aunque lo siento por los tíos; la relajación sólo dura hasta el postre de esa cena, después ponemos la barrera natural que la “Diosa Naturaleza” nos concedió para protegernos de esa misma índole con la que os dotó a ustedes, los varones, que es la de ir plantando semillas a diestro y siniestro).

Las cosas están así: nos tenemos miedo los unos a los otros porque no nos podemos fiar de nadie. Y es que las expectativas sociales están tan elevadas en todos los terrenos, que siempre nos generan la idea de competir, de ser mejores, de estar en nuestro mejor momento, y el hecho de no ser robots programados para la perfección absoluta a veces no conjunta demasiado bien con ello. Somos seres humanos y no podemos imponernos los unos a los otros el estar siempre dando un diez en todo para no defraudar a los demás ni a nosotros mismos, para que las expectativas que el otro pone en nosotros se vean disminuidas si estamos pasando por una mala época, y nos negamos este derecho a estar deprimidos o con una gran crisis existencialista, única y exclusivamente porque nos dejamos llevar por la marea que nos impone nuestro ritmo de vida profesional; así que somos incapaces de sentirnos débiles también ante los demás, y eso acaba por mermar nuestra verdadera personalidad de ser humano y a veces frágil, impresionable e incapacitado para todas aquellas cosas que nos exigimos cumplir y alcanzar.

Estamos a la defensiva; hemos creado una barrera tan enorme alrededor nuestro, que es impenetrable hasta que se nos trata mucho y nos permitimos el flaquear, y cuando esto pasa; ya es demasiado tarde y con nuestra muralla, también se ha mantenido al margen esa persona con la que habíamos generado expectativas.

Al final todo se resume en desconfianza, haber perdido la Fe en las relaciones de pareja, y en el sentirnos fracasados y frustrados ante el hecho de no poder asumir que somos imperfectos y que tarde o temprano; los demás también lo van a descubrir...

Dicho lo cual, creo que entre todos deberíamos cambiar y volver a asumir que hombres y mujeres somos Diferentes, iguales deseos, sentimientos parecidos; pero distintas maneras de proceder en la vida... Y sentirnos felices con esa diferencia porque ello hace que la vida sea como es, que siga ese curso vital que nos ha mantenido con vida durante millones de años, y que no perdamos nuestra esencia, por más que el mundo vaya cambiando...

Flaubert dijo: “El porvenir nos inquieta y el pasado nos retiene. He ahí por qué el presente se nos escapa”...

Besazo a todos,

Rocío Medina.

P.D.: “It’s better to be hated for what you are than to be loved for what you are not”, Andre Gide.

Tags: mp, 6

servido por rociomedina 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Fernando Hortal Marín

Fernando Hortal Marín dijo

Querida Rocío,

Como siempre me encanta lo que escribes aunque no siempre esté del todo de acuerdo, lo primero de todo, decir que creo que me malinterpretaste, revisando lo que escribí tal vez se pudiera entender otra cosa, pero es que yo me considero una persona inteligente y sana, y tu decías que ese tipo de chicos son siempre los más feos. Hoy por hoy, gracias a Dios, no me considero alguien feo, no me considero el chico más guapo del mundo, ni necesidad que tengo de serlo, si no más bien un chico normalito, con sus cosas buenas y sus cosas malas, que tiene grandes posibilidades, siempre que sea apreciado desde unos ojos cariñosos como los tuyos.

Creo que tienes toda la razón cuando comentas lo mucho que se ha perdido en cuanto a las relaciones de pareja, yo sinceramente me he encontrado con que me cuesta horrores hablar con chicas que no conozca previamente (creo que contigo no tengo problemas para hablar, pero eres una chica realmente especial). Básicamente creo que el problema se debe a que le doy muchas vueltas a las cosas, y en vez de ser más espontáneo, trato de pensar al menos 4 o 5 frases para entablar conversación con ella, que en cuestión de segundos, sin tan siquiera haberme terminado de plantear el decírselas, ya las he desechado por ridículas, sin sentido, o cualquier otra excusa que encuentre, por lo tanto nunca me atrevo a decir esa frase. Este problema lo encuentro incluso con chicas del tipo lanzado que quisieran aproximarse a mi, que alguna vez (y dado que mi autoestima está creciendo ya no digo por error) haberlas las hay.

Por tanto, todo eso que planteas de las relaciones de pareja, creo que aunque depende enormemente de la persona, es simplemente llegar al punto en que concretes que la ganancia que conlleva el intento merece la pena el esfuerzo y la posible perdida. En un mundo tan material como el que tenemos hoy en día, podríamos decir que consiste en hacer balance, medir riesgos, y realizar la inversión, si el posible beneficio va a merecer la pena. El problema es como dice tu amigo Ramón, que el que más quiere siempre es el que más pierde, y si no nos entregamos sin reservas, no merece la pena entregarnos, pues todo aquello que nos reservemos será condenar de partida una posible relación, por que nos indicaría que tenemos nuestras dudas de que vaya a ir para adelante.

No me considero conocedor del mundo entero ni, evidentemente, de su sabiduría, pero si que estoy plenamente convencido que igual que yo creo que el ser humano está predestinado a buscar la vida en pareja y a desearla, muchas mujeres igual o más inteligentes que yo, que las hay a patadas, o menos, que alguna también seguro que hay, ha llegado a esa conclusión, y está buscando una persona con la que compartir agradables momentos de su vida, que tal vez en el futuro, se pudiera llegar a plantear incluso que sea para siempre. Pero para ello hay que dar un primer paso, que sería conocerse.

Yo, debe de ser por mis experiencias pasadas (o referencias), pero creo que una primera cita acabe en la cama, me parece un modo de acabar una noche en que ambos han conectado, pero una primera cita que acabe simplemente con ambas personas despidiéndose no me indica lo contrario, simplemente es otra forma de acabar la noche, en la que puede haber existido también una buena conexión entre ambos, lo que pasa que por el motivo que sea, de él o de ella esa noche no se ha necesitado acabar en la cama con compañía. Será por la falta de práctica, pero creo que el sexo está sobrevalorado, es y debe de ser importante en una relación, pero sería un error plantear que es lo único o lo más importante de una relación. Lo más importante de la relación son los propios implicados, que estén a gusto, contentos y satisfechos con como va la relación, de la que una parte es el sexo, evidentemente, pero no lo es todo.

Con la forma de conquistar a las mujeres, creo que no existe un manual, ni una forma perfecta para todas las mujeres, ni siquiera para una mujer en concreto existe ese plan perfecto con el que según Hollywood llevan soñando toda su vida, si no que lo importante es despertar en la otra persona una serie de sensaciones iniciales que te permitan repetir más y más experiencias juntos. En este mundo de hoy en día donde vivimos de sensaciones, cada vez aparecen más y más empresas dedicadas tan solo a generar sensaciones o experiencias memorables en nuestra vida, que ansiamos en todo momento experimentar nuevas cosas, o repetir experiencias agradables, lo importante es conseguir que ese tiempo en el que se esta tratando de conquistar a la persona amada (tiempo que ha de durar realmente a lo largo de toda la vida, aunque al principio sea más acentuado) se genere ese placer o esa experiencia que nos haga repetir y querer pasar más tiempo juntos.

Por lo tanto y resumiendo, que me he extendido demasiado, no solo debemos de perder el miedo a relacionarnos, sino que debemos de apartarnos en la medida de lo posible de las expectativas iniciales que nos planteamos, si no presuponemos que una chica nos quiere cazar (aunque sea lo que quiera) o que un chico nos quiere meter en la cama como sea (aunque a veces sea lo que queremos) tendremos más posibilidades de comenzar una relación.

Besos, Fernon.

6 Febrero 2008 | 02:07 AM

Arrate Gómez

Arrate Gómez dijo

Realmente Rocio... leerte me inspira!! :D
Me inspira para escribir como cuando escribía asiduamente..ahora solo lo hago muy de vez en cuando y nada digno de mención.

Tengo una amiga que es una "flower power" amante del amor, nunca ha estado sin pareja mas de unos meses desde la guardería y lo acaba de dejar con su ultimo novio con el que iba a hacer dos años esta semana y con el que vivía desde hace mas de un año.
Le gusta enamorarse, y descubrir las fases de las relaciones con los chicos, hasta que se da cuenta que de lo que depende es de una amistad, y no del amor... y ya de paso, ellos sufren.

De lo que he leído en tu artículo, me estoy cansando de repetir una de las opiniones de uno de tus amigos, eso de que las mujeres estamos perdiendo mucho por dejarnos mimetizar con los hombres.
Jugamos a un juego de hombres, y si no jugamos con sus reglas no nos ganamos su respeto. Pero hay modos sucios de jugarlo, muy femeninos por otra parte, que hay que saber controlar.
El problema es que ellos no terminan de acostumbrarse a tener colegas con pechos.
Desde los años 80, las mujeres hemos ido perdiendo paulatinamente, los roles traidicionales, en pos de una emancipación social que nos permita vivir individualmente, en otras palabras, nos hemos ganado la independencia a pulso.

Y eso es fantástico. Mi padre, que es un hombre sabio me ha enseñado varias cosas muy útiles, la primera de ellas, "no te fies ni de tu padre" y la segunda " haz lo que quieras con tu vida, pero ten una carrera que te permita ser independiente y no aguantar a nadie".
El hecho es que ahora hay muchos mas hogares rotos, matrimonios rotos, familias desarticuladas que no responden al modelo tradicional...los jóvenes lo queremos todo, y todo, no puede ser.
Los matrimonios de antes se basaban en cosas si no más importantes que el amor, si mucho mas difíciles de romper. Se basaban en una economía común, sostenida precariamente por ambos miembros, que además tenían tres niños, y se veían arrastrados por el día a día entre problemas domésticos, sin tener tiempo para pensar si su pareja les amaba como ellos necesitaban, si no deberían replantearse su vida, que ya tenían cuarenta años.

Es pura y llanamente, la pirámide de las necesidades de Maslow, solo cuando todos los escalones de la pirámide están firmemente abastecidos, podemos sentarnos en el pico de arriba, desde donde sin duda se disfrutan las mejores vistas, y darnos cuenta, de que el pico se nos está clavando en el culo.

Vivimos tan bien, y hemos cambiado tanto, que aun no sabemos como encajarlo, y lo queremos todo. Nuestras madres nos inculcaron los valores tradicionales de ser madres, de ser esposas de ser amas de casa, la sociedad nos inculca las super ejecutivas, fisicamente espectaculares, por las que no pasa el tiempo...
Quizá parte del problema sea que los hombres a los 30 y pico están en una edad ideal para ser pescados o cazados... son la presa!! y las mujeres somos la presa fácil hasta los 30, después somos las cazadoras.

A esa edad, las mujeres sabemos lo que queremos, y es entonces cuando los hombres no están normalmente muy dispuestos a darlo. Por llevan desde los veinte, siendo humillados por esas ninfas prepúber que efectivamente, están "de vuelta" de todo... y entonces se convierten en lo que nosotras no queremos, pero inevitablemente intentamos alcanzar, porque es justo en ese momento cuando nos damos cuenta de los miles de años de no liberación femenina han dejado una impronta imborrable en nuestra genética.
Queremos marido, casa y niños y los queremos dignos de aparecer en las páginas de sociedad.

Después de mucho pensar, he llegado a una conclusión sobre la clave de la felicidad en pareja; creo que para poder ser feliz en pareja, es necesario ser feliz uno solo. Sentirse realizado con la propia vida y ser capaz de manejar las variables para construir una vida lo mas acorde posible con lo que queremos para nosotros. Solo cuando eres feliz así, puedes ser feliz con alguien mas, de manera exponencial y no sumatoria. El secreto de la vida en pareja es que exista un equilibrio entre ambos miembros.

Respecto a la conquista... el problema no lo tienen solo los hombres. Ellos no saben como atacarnos, y nosotros no sabemos dejarnos atacar. Nadie nos ha explicado cómo una caída de ojos puede ser femenino y recatado a la par que seductor. Y a ellos se les ha olvidado que abrirnos las puertas no es indicativo que somos demasiados débiles para hacerlo, sino de hacernos ver, que para ellos, somos princesas, y debemos ser tratadas como tal.

Poniendome un poco ordinaria, que es algo que me encanta, hay un dicho referido a un pueblo cántabro llamado Noja y dice así: "en Noja, la que no es puta es coja" y en cuestión de hombres, mujeres y en definitiva de personas, todos somos como Noja. Nadie es perfecto, solo hay que ser consciente de las limitaciones propias y ajenas, y saber perdonar lo que puede serlo.

Proverbio chino ;)

6 Febrero 2008 | 05:04 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

- "The Secret of Health for both mind and body is not to mourn for the past, worry about the future, or anticipate troubles, but to Live in the Present moment wisely and earnestly". Buddha. - "Todos tomamos distintos caminos en la vida, pero no importa a dónde vayamos, tomamos un poco de cada quien", Tim McGraw

Fotos

rociomedina todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Mis tags

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera